Primera gala de Yo me llamo, en un Astor Plaza que nos recuerda ligeramente al tristemente célebre Se busca intérprete, con un Ernesto Calzadilla quien, algo subido de revoluciones, hizo las veces de Andrea “tengo-en-mis-manos-el-sobre” Serna y de Connie Camelo. Entre los jurados, Amparito, como siempre al centro, queriendo llamar la atención por todo, en contraste con una Luz Amparo Álvarez sobria y a quien sentía certada en todas sus apreciaciones y Jairo Martínez… ni fu ni fa.
Previsibles las escenas tras bambalinas, antes y despues de cada gala. Con todo, es hora de explicar la mecánica: Cada día, una serie de actos se presentarán en la gala, y al final de todas las interpretaciones, los jurados definirán un sentenciado, alguien que consideran que “no se llama” como el artista que imita.
Para la primera gala de Yo me llamo pasaron al escenario Juan Gabriel, Gloria Estefan, Roberto Carlos, Marc Anthony, Vicente Fernández y Michael Jackson, en ese orden. De los seis, uno de los mejor librados, a pesar de lo repetitivo del vestuario, fue Roberto Carlos. Michael Jackson despertó las ácidas críticas de Amparo Grisales, quien le dio un voto desfavorable, en buena parte por su pésimo dominio del inglés, como cierta presentadora del canal rival. Al final entre Gloria Estefan y Vicente Fernández, el imitador del cantante mexicano fue el primer nominado, en una gala donde los gallos, las pérdidas de nota y los horrendos arreglos musicales marcaron la noche. Previsibles lágrimas del primer candidato a abandonar la competencia.
Para el segundo día en Yo me llamo pasaron a escena, en ese orden, Rafael Orozco, Ana Gabriel, Jon Bon Jovi, Juanes, Rubén Blades y Don Omar. Fue evidente el porqué en la cuerda floja quedaron Jon Bon Jovi y Juanes, de lejos, las PEORES galas de la noche. He visto mejores actos en bazares de colegio. En líneas generales, los cuatro que pasaron sin mayores problemas (salvo un voto negativo de Amparo Grisales contra Ana Gabriel) tienen cosas que afinar en puesta en escena, interpretación, vocalización, pero a Juanes la masacraron las críticas de los jurados, sobre todo por sus tremendas desafinadas. Fue unánime su nominación como segunda sentenciada de la semana. Y muy merecida. Por otro lado, Amparito debió hacersele la boca agua con el movimiento de caderas de Don Omar, que fue lo que, realmente, salvó la patria de este acto tan prescindible (solo digo…)
En el tercer día de competencia en Yo me llamo le llega el turno a Darío Gómez, Luis Miguel, Ivy Queen, Helenita Vargas, Ricardo Arjona y Pink. Los jurados esta vez no fueron tan benévolos: Arjona recibió un NO de Amparo Grisales, y Pink lo obtuvo de Luz Amparo. Con todo, en la cuerda floja quedaron Ivy Queen, cuya gala generó una agria polémica entre Amparo Grisales- que la vio desafinada todo el tiempo- y sus demás compañeros del jurado, pues la “diva” manizalita dice pedir “perfección”.; y tambien Luis Miguel, a quien hay que abonarle que la peluca se le sostuvo todo el tiempo. En un giro sorprendente de los hechos, el imitador del mexicano es quien quedó sentenciado, meintras, en contraste, el show se lo robó Helenita Vargas, quien conquistó aplausos del público y sobre todo, las felicitaciones del jurado.
La cuarta gala de Yo me llamo tendrá como protagonistas a Pipe Pelaez, Plácido Domingo, ABBA, Nino Bravo, Alejandro Fernández y Shakira. Las críticas no se hicieron esperar, fue una gala, en líneas generales, floja (solo rescato a Nino Bravo y a Shakira), casi todos vestidos como por el enemigo, los arreglos musicales daban grima, la rubia de Abba pide a gritos comerse mucho mas que el escenario, errores de pronunciación… con todo, en la cuerda floja quedaron Pipe Pelaez y Alejandro Fernández, y sinceramente, creo que erraron en elegir como sentenciado al imitador del cantante mexicano, decisión que quedó en manos de Luz Amparo Álvarez.
En la hora de la verdad, Vicente Fernandez, Juanes, Luis Miguel y Alejandro Fernandez (curiosamente “padre” e “hijo” están nominados) se disputan el cupo número 21 que quedará en competencia. Al primero lo sentí mas afinado, pero algo sobreactuado, aunque a los jurados les gustó. En cambio, el segundo acto tenía cantada la eliminación, la pedía a gritos. El tercero logró rescatarse vocalmente, pese a la peluca, y pudo meterse en la pelea, y el último, pues ni fu ni fa, prescindible, no hubo evolución alguna respecto de la gala anterior. Tal vez tener menos tiempo que los otros no le ayudó. En el veredicto final, Juanes – quien afirma salir del closet (¿closet?, eso era una vitrina de repostería, mijita)-, Alejandro Fernandez y Luis Miguel abandonan la competencia. Como para darle mas dramatismo, Amparo Grisales fue la última en votar. ¿Acaso por estipulaciones contractuales?
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