Sin senos no hay Canal Uno

¿Se acuerdan cuando en el barrio había ese vecinito casposo que era el último en estrenar el juguete de moda, y luego salía “orgulloso” a mostrárselo a los demás, y en realidad nadie le paraba bolas? ¿O de la amiga que se cuadra con un hombre que ha sido el ex de otras de sus amigas, quienes no precisamente terminaron en buenos términos con él, y se lo presenta al mundo entero como “el amor de su vida”? Hago estas comparaciones, a raíz de la llegada de Sin tetas sí hay paraíso 3 a las pantallas del Canal Uno,

Me refiero a ese canal que parecía ser una alternativa, y hoy sucumbe a las mediocres ficciones de traquetos y prepagos de Tele(in)mundo, solo porque ha sido incapaz, en año y medio al aire, de producir una propia, con alguna idea fresca. Desplazan al horrendo magazín Lo sé todo (y créanme, me vale verga a donde coños mandan tan espantoso formato) y creen que con eso van a arrasar en premios nacionales, como pasó con la parte anterior (sigo resistiéndome a llamar “temporada” a algo que se emite de lunes a viernes sin sindicalización) en Caracol.

Y es que tanto los de la Floresta como los de Las Américas han tenido lo suyo con “Sin tetas”: En el primero estuvieron sus partes anteriores, incluso cuando Telemundo no metía mano en ella, y en el segundo han emitido la película. Luego, entonces, no sobra decir que Canal Uno recicla lo que ya otros canales han usufructuado hasta la saciedad. La trama de Sin Tetas ha sido tan explotada, que asemeja a tratar de sacar un traje de novia con la tela de uno de primera comunión: Todo se siente forzado a acomodarse a los poco exigentes gustos del televidente telemundesco, más cercano al de los puertorriqueños que son el fetiche de los del canal público.

Les hago spoiler de lo que verán en los primeros capítulos: Se lleva a cabo el concurso Señorita Risaralda donde compiten Catalina la chiquita (Carecólico Menstrual, digo, Carolina Gaitán) y Daniela (Johanna Fadul), y tras muchas actuaciones flojas y desestructuradas, el reinado, amenazas incluidas, lo termina ganando Catalina, muy para el pesar de la hija de La Diabla, quien tenía amenazados a los jurados. El reinado como tal da durante unos eternos veinte minutos esa imagen de menesterosidad que parecía hecho por Telecaribe.

Incluidas las estúpidas preguntas y respuestas de las candidatas, en especial las de las dos rivales en comento, cuyos conflictos son dignos de actuación de bazar de colegio, pero en el curso de los peores alumnos. De las planas actuaciones de Fabián Ríos y Catherine Siachoque qué más les puedo decir que no haya dicho en reviews anteriores. Los libretos de Gustavo Bolívar siguen siendo vergonzantes. Lo de Majida Issa en estos episodios es ejemplo a no seguir (Da igual, ella no va más después de esta temporada, ahorita “desfiguran” a su personaje y la reemplazan por otra actriz).

Capítulo aparte es Carmen Villalobos (Catalina “la grande”) ¿Alguien con mediana inteligencia se cree que ahora la han convertido en cual agente de C.S.I.? Yo no. La escena de las huellas digitales solo se la creen oligofrénicos. Como el jurado del reinado da como ganadora a Catalina la chiquita, la rabieta de Daniela tras la derrota la hace cortarse las venas con una cuchilla de esas de afeitar (uy, eso sonó a Las Hermanitas Calle). Tratan de salvarle la vida, pero muere en el hospital, ante lo cual su madre se lleva su cadáver y la embalsama #SoCreepy.

Otros papeles que producen pena ajena son los de Roberto Manrique –que como actor es un excelente presentador- y Gregorio Pernía (con un disfraz que cantaba a kilómetros). En definitiva, sin importar las cifras de audiencia, Canal Uno se va a dar cuenta que se acaba de pegar la enhuesada del siglo con los episodios de esta telebobela sobrevalorada y mediocre, y obviamente, seguirá a la zaga de sus rivales de horario (aunque RCN va a comenzar primero con su bodrio, a las 7:30 p.m.), así temporalmente digan los del Uno que marcaron record histórico de rating (que por otro lado es un listón bieeeeeeen bajito).

E insisto, como cantase Héctor Lavoe ¿Para qué leer un periódico de ayer? Ya la gente puede ver todos los episodios de esta basura en plataformas digitales. Bueno, ellos sacan pecho hasta porque la basura de Guerreros marque 1.6 de rating…