Loquito por ti: otra sobrevalorada telenovela de Caracol

Es turno del último recambio de las nueve de la noche en el canal de la Floresta por este 2018. Y bueno, como ellos se tienen tanta confianza, que hasta a una telenovela de la nada  como La reina del flow le dan el chance de una segunda parte (me sigo negando sistemáticamente a llamar segunda temporada a lo que NO lo es, sea del canal que sea), y como el gusto del televidente promedio nacional está perdido, es hora de ver el estreno de la enésima premisa trillada hasta el cansancio por Caracol: A punta de canciones porque sí y porque no, estilo maldita rockola, se tapan los enormes huecos argumentales.

Loquito por ti  se ambienta en el Medellín de finales de los sesentas, con una orquesta que toca en una fiesta de fin de año la típica música que uno solo tolera un primero de enero, tragos mediante. Juan Carlos Coronell hace un cameo en la orquesta, pero el protagonista es Camilo Arango (Variel Sánchez, quien viene de estar en las cocinas de Masterchef Celebrity, en la competencia).  El intermitente acento paisa de los personajes es tan postizo como la previsible cifra de rating que mañana les darán. Por pasarse de tuerca, el protagonista es echado de la orquesta, y llega a su casa a atender sus conflictos familiares, con una hermana casquifloja y una mamá regañona.

La fiesta a la que van los hermanos, con música twist, tan solo es una muestra de vestuario y escenografía dudosas, que aportó poco a la trama. La escena de Camilo pegando carteles fue chabacana. Y ni hablar de Juancho consultándole a Camilo sus intenciones de casarse con su hermana Yaneth, o las audiciones para su proyecto musical. He visto actuaciones más creíbles en izadas de bandera de primaria. Ni hablemos de la pelea que se arma en la fiesta “privada” por buscar a Yaneth. Con esa representación tan ridícula de ese mes de diciembre, ya a mi me daban ganas que fuera miércoles de ceniza. Sí, como diría un forista, no soy como la emisora Olímpica, que desde Septiembre ya siente que viene Diciembre.

Sinceramente el personaje de Camilo se me hace tan baboso y tan loser que jamás entenderé que pasaba por la cabeza de quien aprobó esta telenovela. La escena de Juancho pidiéndole matrimonio a Yaneth en medio de la fiesta navideña ya era directamente pa´ salir corriendo, tanto como la del regaño del día siguiente a su hermana. Dimos paso al elegante mundo de Daniela, una niña caprichosa de alta sociedad que pretende revelársele a su padre y abuela, y acepta la descabellada convocatoria, haciéndose llamar Martha. La banda “resultante” de la audición, Los Latinos, estuvo digna del Chavo del 8. Y para colmo, les contratan para una empanada bailable. Lastimosamente, Juancho se da cuenta de la infidelidad de Yaneth.  Si, así de coherente se ve todo en este primer episodio.

Igual, Caracol no necesita esforzarse mucho. Previsiblemente esta nueva ficción chupará rueda de las altas cifras (no necesariamente merecidas) de Yo me llamo, en una temporada de fin de año que hasta con un concurso de flatulencias le ganarían a RCN. Como dijera otro conocido forista, es de creer que los creativos del canal han visto horas de otras telenovelas como Niche, El baile de la vida o hasta Música maestro y dijeron “podemos hacer eso mismo con mucho menos presupuesto, con esos vagos actorcitos de medio pelo de Tu voz Estéreo y con eso rellenamos hasta enero”. Pero a Loquito por ti es mejor quitarla.

Por ti, por mí o por quien quieran. Es como una película de Dago García, tan terriblemente predecible, que hasta causa menos dolor ignorándola. Bueno, que les aproveche a los de La Floresta mientras puedan maquill…digo, mostrar altas cifras a punta de chucu-chucu. Pero recuerden que todo lo que sube tiene que caer…