Masterchef Celebrity: la receta que tampoco le sirve a RCN

RCN sigue sin poder hallar la receta para recuperar el gusto de los televidentes, que perdió desde hace mucho tiempo, y esta vez estrena, en lugar de una ficción (de esas que no ve ni Dios, porque hasta el ladrillo de Elif les barre), un segundo reality, a pesar de aún tener en pantallas al desastroso Exatlón Colombia, que lleva un mes hundido en el fondo de la tabla de audiencias (o al menos eso le reconocen).

Debo decir una cosa: A mí me gusta el formato Masterchef, pero en la versión que emiten la mayoría de países: que en una a tres horas a la semana se resuelve todo un ciclo eliminatorio. Tal vez el que menos me agrada es la versión Junior, porque discrepo de que los niños estén sometidos a un nivel de competencia de esta naturaleza, pero en este caso, RCN le apuesta a la variante de Celebridades, en lugar de hacer otra versión con gente del común, niños o la de profesionales (que es de una impecable factura, al menos en la versión australiana, que es la que he conocido).

Las falencias de esta elección: Que el casting es el que es y no hay eliminatorias previas que podamos apreciar. Esa parte es la que más me atrae de versiones como la franquicia principal. Y es que con las celebridades, poco se sabe cuál es la línea divisoria entre lo que puede ser una actuación como la del cabezote (porque sus platos solo los puede probar el jurado, no los televidentes) y la legítima preparación de un platillo. En el casting de esta temporada vienen esas odiosas clasificaciones entre estrellas varadas (Rafael Novoa, Estefanía Borge, María José Martínez, Jairo Martínez – que fue jurado de Yo me llamo, del canal rival, Margalida Castro, Piter Albeiro, Variel Sánchez, Cecilia Navia, Giovanny Ayala – que para lo último que se le recuerda fue su affaire con Yina Calderón-);  #FakeCelebrities emanadas de redes sociales sin comerlo ni beberlo (Luisa Fernanda W, Tuti Vargas o Susano José);  gente que ya viene de fracasar en otros realities (Omar Murillo – Mundos Opuestos, 2012-, Catalina Gómez –Protagonistas de Novela 2, 2003-, Maía –La Pista, 2013-, Ana Victoria Beltrán –La Granja Tolima 2, 2010-2011- y los clásicos #YEstePorquéEsQueEsFamoso (Fabio Legarda o Carlos Hurtado)

Esta vez, en lugar del chef español Paco Roncero, viene el chef chileno Christopher Carpentier, quien ya ha sido jurado en la versión de su país. Claudia Bahamón sigue tan espectacular como siempre, a pesar de ciertos desacertados trinos que dio en contra de Gustavo Petro el día del debate presidencial del canal de Las Américas. El premio serían también 200 millones de pesos para la celebridad ganadora.

En el episodio debut, muchas frases hechas, demasiada sobreactuación en las entrevistas privadas, y la primera caja misteriosa fue con tema libre, pudiendo elegir 5 ingredientes como mínimo en la despensa, pero con la despensa a oscuras, pudiendo usar solo 2 fósforos para ayudarse. Tendría unos cuantos ingredientes base. La despensa esta vez tendría algunas proteínas colgando. Muy pocos hicieron uso de los fósforos. Lo primero que yo hubiese hecho era usar la luz de esta para no aterrorizarme con lo que colgaba. Luego les informaron que la prueba sería en parejas. Normal, esos plot twists son típicos del programa.

Vimos muchos que emplataron con demasiada antelación y los jurados les criticaron que el plato llegaría frío a la cata respectiva. Sí, el tiempo se debe medir, pensé que eso lo había visto antes. Los mejores platos fueron las duplas de Maía y Catalina y su “Cama Fusión”, Omar y Variel con su “Pescado alegre y diverso” y finalmente Tuti y Susano con su “Cerdo a la ecléctica”. La primera pareja ganadora fue la de los actores (risas) con su pescado con muchos ingredientes, ganándose el derecho a ser capitanes y a elegir los ingredientes con los que cocinarían los restantes concursantes, entre el mojojoy, la rana y un ingrediente sorpresa que quedó para el segundo capítulo.

Lo que no es sorpresa es que el horario y el timing tampoco ayudan a RCN: enfrenta las rectas finales de las sobrevaloradas producciones rivales, y al interior del propio canal, no existe ese programa que jalone la franja, que fue lo que salvó del desastre a la primera temporada de la franquicia en Colombia. Y esto hace que todo quede en buenas intenciones. Como un plato que se te estropea justo antes de servirlo. No, RCN, así, no. Por eso no pasas de los 7 puntos con nada. Ni pasando porno.