Exatlón Colombia: 5 razones para su hundimiento

Para nadie es un secreto que en RCN habían puesto todo para el predecible desastre de su programación: Tener en su elenco de participantes a tres ex-Desafío (uno de ellos, el concursante que debe usar máscara para que no le claven la cláusula penal del contrato con los de La Floresta) y hasta a una ex-Asia Express y como productor al presentador de las temporadas más soporíferas del Desafío es directamente un harakiri. Tanto, que este programa debería llamarse “Reciclatlón Colombia”.

Casi que recicla lo ya hecho por Caracol desde hace 15 años. Pero antes de que me etiqueten como parte del comité de aplausos inmerecidos en redes sociales del canal Caracol – del cual, a quienes me leen de verdad les consta, también soy muy fuerte crítico cuando se lo merece-, estaba a  huevo el tsunami de propaganda negra en contra del formato de RCN: Un actor reconvertido en presentador que no da la talla en ese rol (Roberto Manrique), el meter con calzador el formato en un horario que recorta la duración del noticiero de las 7:00 p.m. y rueda de horario a la telenovela de las 9:00 p.m. (sí, esos programas que supuestamente nadie ve, pero medio mundo se indigna porque le corren el horario, como si no supiéramos la mala costumbre de programación del canal de las tres letras, cuya política es digna de chofer de buseta “córranse que atrás hay puerta de salida”). 

 

Y claro, yo entiendo que eso esté en la biblia del formato turco (que tampoco descubre el agua tibia, los formatos de reality de supervivencia en una playa beben todos de Expedition Robinson desde hace poco más 20 años en la TV mundial), pero si ya Desafío se vuelve bien cansón tras la primera semana, con una emisión de una hora, este sainete de dos horas no es más que la versión outdoors de Guerreros, el pesado formato del Canal Uno que no llega ni a los 3 puntos de rating.


Comenzó el programa debut y el cabezote, sinceramente, me daba lástima.  Daban desde el vamos esa inexorable imagen de deja-vu, que no se le quita con nada. Manrique parece más libreteado que Mallarino, y eso ya es mucho decir. La imagen de los participantes despidiéndose de sus familias, sobraba y era pasada de cursi. Me dio mucha risa que les explicaron a los “Famosos” que su equipo se llama así porque “han sido reconocidos en sus respectivas carreras” JAJAJAJAJAJAJAJA. Conocidos, a lo mucho. Pasados de moda, más de uno. Otros, ni a la Lista H clasifican.

Que asuman que están allá por varados o por gestionar muy mal sus carreras. Francamente, más de la mitad de ellos son perfectamente intercambiables con el equipo rival y nadie notaría la diferencia.

La primera prueba fue casi como definir quien se quedaba con “Playa Alta” y “Playa Baja”. Con la diferencia que la narración casi de carrera ciclística de Manrique me parece fatal (y también es exigencia de la biblia del formato). A ver, señores, con lo que ya estoy viendo en TV, basta. No faltan los defensores de oficio a decir que así lo pueden disfrutar las personas con limitaciones visuales. Bah, ni ellos se aguantarían semejante mediocridad tan larga. El otorrinolaringólogo del ecuatoriano será feliz… La verdad, vendieron este programa como si fuera American Ninja Warrior y no llega ni a Separados. Va a parecer un largo comercial de Bodytech con las tetas y culos de las participantes. Si tanto he criticado que Desafío sea adicto a los rompecabezas, Exatlón lo es a pruebas de obstáculos con etapas finales de puntería.

Si quieren ver Exatlón Colombia, háganlo con el botón de mute activado, porque tanta gritería cansa ¿De verdad por cada mísero punto tienen que mostrar cómo cada equipo hace sus sesudísimos análisis de porqué ganaron o no el punto? Con razón esta basura dura dos horas… Hubiese preferido más a Masterchef Celebridades.

 

Cronómetros en cero para que empiece el trasteo de horarios, la primera mechoneada, el concursante que confiese que vendió su virginidad, el que reingrese porque sí y porque no…   Porque, del resto, “La Fortaleza” es  un remedo de Playa Media, porque qué pobreza franciscana revuelta con Casa Estudio y “El Campamento” es una Playa Baja común y corriente. Y claro, no podían faltar las mismas entrevistas predecibles de porqué ganaron, qué encontraron, cómo se iban a organizar, de la unión del equipo en la victoria o en la derrota…El canal de Ardila Lülle ha sido incapaz de hacer un solo reality de supervivencia sostenible: Lo intentó con La isla de los famosos, y se la tiró tras la segunda versión.

Mundos Opuestos jamás despegó y hasta una de sus presentadoras terminó desertando. Separados fue un desastre y hasta Soldados 1.0 tenía más coherencia que este paseo de olla televisado de Exatlón. Gústenos o no, el peor desastre de los de RCN es que, lo que en Turquía puede pegar por falta de un referente comparativo como lo es el Desafío (con todo lo nada original que puede llegar a ser), aquí choca con la inevitable similitud que tiene con el formato de pruebas tipo Bosquechispazos de La Floresta.

           
En resumen, los turcos le metieron un golazo a RCN con la portería vacía: Le vendieron humo con la marca blanca de un reality de supervivencia cualquiera, los obligan a emitirlo en dos interminables horas, y encima, a pesar de que abrieron inscripciones, como que debieron ser un jodido fracaso, porque tuvieron que apelar a reciclar gente de los aburridores formatos de la competencia. Y la fidelización del televidente (de los pocos que les quedan), que se joda…