Venganza no tiene la mitad del suspenso de Revenge

actrices colombianas venganza rcn

Con Venganza, vamos a ver otra cara de la misma moneda de la cuestionable falta de originalidad. Tan cuestionable como sobreexplotar el género de la bionovela, lo es insistir en adaptar series gringas y volverlas un culebrón de lunes a viernes. Aparte del largo tiempo que estuvo en pleno Efecto Vostok este producto, viene de fracasar en Argentina, donde fue sacada del aire al poco tiempo de emitida.

Para más Inri, sigue con la maldita política del “Córranse que atrás hay puerta de salida”, que relega a El Comandante, que siempre fracasó en el horario de las 10 pm, y eso que su rival de patio es la despreciable Alias JJ. RCN dice en sus cortinillas “Nos gusta verte”… pero a nosotros NO nos gusta ver un canal que vive lanzando y lanzando bodrio tras bodrio, y si no le cuaja en rating, lo relega a lo más profundo de la franja late.

Venganza inicia con una frase de Confucio y la voz en off de Emilia/Amanda, la protagonista (Margarita Muñoz) y muchos planos amplios y sombríos. En medio de un presunto 7 de diciembre de 2015 con una fiesta elegante y muchos fuegos artificiales. Ah, y nos topamos con el personaje de Lina Tejeiro… sí, ahora la vamos a tener, a fuerza de tanto engavetar a Venganza, a Tejeiro a las 9 y a las 10. Y a Guillermo Blanco a las 8 y a las 10. Vamos, lo que es un a “excelente” rotación de elencos.  Y, tristemente, hay una larga distancia entre María Helena Döering y Madeleine Stowe. Y no me refiero a kilómetros, sino a histrionismo.

Tras el hallazgo del cadáver de Daniel, damos paso a 1998, al pasado de Emilia con su padre (Ricardo Vélez), vecinos de Daniel y su madre (Döering), la noticia de la caída de un avión y una supuesta fiesta de fin de año que llega a escena sin comerlo ni beberlo. Y luego, el núcleo del conflicto: los personajes de Vélez y Döering son amantes. Pero de por medio está su relación con el personaje de Javier Gómez, que siempre parece igual en todos sus personajes.

Este tenso triangulo de los personajes de Vélez-Döering-Gómez es el eje de la trama del Revenge original, pero se sintió débilmente estructurado en Venganza. Y es que el verdadero suspenso, para que funcione, difícilmente se logra en ritmo de telenovela, sino de verdadera serie. Y aún así, llegamos al operativo que separó a padre e hija, con una policía sobredimensionada para un operativo donde no iba a haber la menor resistencia, pero que marcó el origen de la venganza de Amanda/Emilia.

Paso fugaz a 2008, con Amanda saliendo de un centro de detención juvenil. Allí se entera que su padre ha muerto y recibe un cofre que éste le dejó con la cuota inicial de su venganza. David Santana (el padre de Amanda) labrará su venganza por intermedio de su hija, gracias a sus diarios, y con el apoyo del personaje de Jacques Toukhmanian. Desde ahí, el episodio se diluyó en su propia lentitud.

En definitiva, Vista Productions ya debería dejar de insistir en adaptar series norteamericanas, pues casi todas, a la larga, se le vuelven bodrios intragables, con pretensiones de un estrato alto que no se adapta a nosotros, y se siente postizo. El tema de alguien que busca venganza ya ha sido mostrado con muchísimo más éxito en telenovelas como Avenida Brasil, básicamente por la acertada construcción de cada uno de los personajes desde el minuto 1. Pero de eso carece Venganza. Aquí hay muchos personajes puestos en escena, pero sin tenerse en claro qué pitos tocan y qué representan.