Hay que dejar morir a Déjala morir [Telecaribe]

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Con el tufillo de los resultados de los premios India Catalina 2017, dos canales lanzan nuevas propuestas dramáticas. Y lo de “nuevas” es solo porque son lanzamientos, porque el panorama es desolador: Por un lado, Telecaribe se lanza al ruedo con Déjala morir, la bionovela de la cantante popular bolivarense Emilia Herrera, mejor conocida en la Costa Atlántica como “La Niña Emilia”, plañidera popular de canciones que hacen parte del patrimonio cultural de los costeños.

Para empezar, debo decir que no me opongo a que sea necesario rendirle un homenaje por su aporte al folklore de la Costa Norte. Sin embargo, lo que cuestiono es que sea con otra bionovela como Déjala morir

Y es que Telecaribe, el canal regional de la Costa Atlántica, en sus poco más de 30 años, se ha caracterizado por hacer muy buenas crónicas periodísticas, pero pésimas telenovelas. Aún recuerdo los sobreactuadas dramatizados de Uniautónoma TV, que bien podían competir en calidad con los actos más malos de un bazar de colegio. Lo peor es que en la prensa regional la tratan de vender como algo que, y cito textualmente,  “La audiencia cada vez más reitera su rechazo a las series donde ahondan en el narcotráfico y la prostitución así que La niña Emilia se sale del molde”.

Pues, la verdad, aparte de sonar como a “respirar por la herida” de no podérsela “colocar” ni RCN ni a Caracol, no puedes pensar que te sales del molde con un género como la bionovela de cantantes, explotado desde Amor sincero (2010) hasta Todo es prestao (2016), pasando por El Joe, la leyenda (2011), Rafael Orozco, el ídolo (2012), Diomedes, el cacique de la junta, Celia y Las Hermanitas Calle (2015), parte de una premisa que, a fuerza de tanto repetirse, acaba fastidiando: Infancia difícil o en condiciones de pobreza, música metida con calzador en el argumento de la trama  y una elección de elencos muchas veces cuestionables

Comenzamos con Aida Bossa, quien personifica a “La Niña Emilia” en su edad adulta  ¿A ella quien le dijo que tiene talento? La sobreactuación es su denominación de origen, y así fue desde el minuto 1 de la telenovela (¿O era del detrás de cámaras?). Y si me dicen que en el elenco estarán, entre otros Jair Romero, Yeimi Paola Vargas, Estefanía Borge (todos ellos presentes en El Joe, la Leyenda) o Adriana Ricardo (que estuvo en Diomedes), lo que me hacen pensar es que solo tienen puros actores varados que no contratan ya ni para episodios de Tu voz Estéreo ¿Alguien se cree que Ramsés Ramos es el papá de una Emilia interpretada por Aida Bossa, a quien el maquillaje la hacía ver mayor?

La telenovela Déjala morir comenzó con el sepelio de Emilia, en 1993, en Evitar, corregimiento de Mahates, Bolívar, cuyo fantasma trata de comunicarse con su familia. Lo malo es que los cortes entre la parte novelada y la parte documental llegan a ser chocantes. Ni bien habían pasado 10 minutos de emisión, y toma, primera canción innecesaria en la bionovela. No sé quien le pidió a Bossa aull…digo, cantar, pero la verdad, es lamentable. Esa es otra critica a la bionovela de cantantes: las vuelven tan “maldita rockola” que cansan. Y en menos de 20 minutos de emisión, muchas escenas de sexo innecesario.

Y sí, era sexo de infidelidades. Sí, también como en Celia. Y sin mayor solución de continuidad, llegamos a la escena del matrimonio a la fuerza de Emilia con Dago, abruptamente cortado con la entrevista a la hija real de Emilia, y luego, un descafeinado sepelio. La edición de esta telenovela es a machetazo limpio, a la maldita sea. Eso hizo que el primer episodio dijera mucho y no narrase nada.

Así las cosas, yo haré caso al título de esta telenovela y la Dejaré morir, relegada a ser la gran inversión de 2017 del canal regional, sin convencerme a verla y desaconsejando hacerlo. Es que ya todas estas producciones son un llamado a ahorrar energía eléctrica, apagando el TV.

[Imagen: Telecaribe]