Vanessa De La Torre puede opinar lo que quiera sobre Melania Trump, pero debe ser coherente [Carta abierta]

Carta abierta a Vanessa De La Torre

Señora De la Torre:

No le digo “Querida”, porque sonará muy hipócrita. Sobre todo, considerando que me tiene bloqueado en Twitter (con sobrados méritos, lo admito). Bastante polvareda ha levantado su opinión sobre la actual Primera Dama de los Estados Unidos de América, Melania Trump, la tercera esposa del polémico Donald Trump y quien tendrá el privilegio de serlo de aquí al 2021. O antes, si se divorcia de Donald (con dos matrimonios terminados en divorcio, cualquiera lo espera).

Su pecado: decir en público lo que más de uno puede estar pensando en privado ¿Cierto Marla? ¿Cierto Ivana? Nadie con un dedo de frente pensaría que las modelos son seres santos e inmaculados a las que nunca les proponen sexo a cambio de dinero. Pasa aquí, pasa en Eslovenia, pasa en todo el mundo.  A la hora de sacar trapitos sucios, Melania Trump es un blanco demasiado fácil. Más fácil que cuestionar la política internacional de Trump, lo que él opina sobre las mujeres, el cambio climático, los derechos de la población inmigrante entre otro largo listado de temas que de aquí al 2020 (cuando probablemente opte por la reelección)  estarán en la mesa de debate.

Tampoco sorprende que en caracol nadie ha hecho mención a sus declaraciones en los noticieros. A ese canal, que le encantan las polémicas twitteras, esta vez la suya pasó de agache. No barren para adentro. Y en el canal rival, tampoco dicen nada del tema, básicamente porque tienen un rabo de paja muy largo que pueden quemar en cualquier momento.

Y al final de cuentas ¿Qué opinará la señora Trump de todo esto? Nada. No le importa un carajo lo que de ella opine una simple presentadora de un noticiero de un país tercermundista. Debe estar más preocupada por su hijo Barron y cómo afrontar sus responsabilidades como Primera Dama. Esas son las ventajas de ser una doña nadie, Vanessa. Sí, porque para los gringos, estas polémicas provenientes de republiquetas bananeras son bagatelas. De ahí que creo que no debe temer que le cancelen la visa americana por su ligereza. Aunque, bueno, disculparse ayuda mucho. Así sea una disculpa poco sincera como la suya. Muy de dientes pa´dentro, debe estar pensando “Esa Melania es mucha prepago con suerte, qué braguetazo tan bueno que hizo”.

Melania Trump no será otra Michelle Obama, que se le notaba la preparación académica a leguas. Ni otra Hillary Clinton, que luego se lance al ruedo político. Tal vez mantenga el bajo perfil tan propio de muchas primeras damas de presidentes republicanos, como el de Barbara  o Laura Bush. Nadie le pide ser la nueva Jackie O.  En fin, apenas está comenzando su periodo en la Casa Blanca, a ver cómo se desenvuelve todo. Pat Nixon decía que la primera dama siempre debe establecer un ejemplo público de alta virtud como un símbolo de dignidad. Complicado cumplirlo en un mundo donde las redes sociales hacen añicos en segundos con una reputación.

Blu Radio debería pensar, eso sí, más a quien le da micrófonos en su emisora. El solo hecho de pertenecer a Caracol TV es lo que le ha dado esa oportunidad laboral, pero no indican su idoneidad para estar al frente de las ondas hertzianas.  Y sí, en su cuenta de Twitter, usted puede decir en 140 caracteres que ese es el “verdadero sueño americano”. Pero luego no vengan a hacerse las ofendidas cuando a alguna del canal o de la emisora donde usted trabaja le digan lo mismo. Sea verdad o no.

  • Milena6623

    una carta abierta , muy diplomática para una verdulera del tamaño de Gloria Vanesa de la torre.

    • Tu tormento +9000 comentarios

      Ahora, a saber en qué para el proceso administrativo en Blu Radio.

  • Sarah Esther

    Y quien es Vanessa de la Torre? Puede permitirse referirse de esa manera a Melanie Trump?

    • Tu tormento +9000 comentarios

      Una presentadorcita de Caracol y periodista en Blu Radio. No, no se le debe permitir.

  • Veroprofunda

    Yo creo que lo que a “Vanecia” le pasó es que le tuvo envidia a Melania: Si Melania prepagueó o no, qué importa, coronó su marido rico e importante y el destino la llevó a ser primera dama, en cambio la otra estúpida sigue de presentadora en Garracol