La versión 2016 de Azúcar parece Stevia®

logo azucar telenovela 2016En 2016, tiempo presente: RCN lanzó el remake de Azúcar, una serie producida en 1989, ambientada en el Valle del Cauca de comienzos del siglo XX. Mientras la serie emitida los martes de finales de los años 80 y principios de los noventa tuvo muy buenas criticas, la telenovela de tiempo reciente peca por ser un descafeinado refrito, pésimamente programado por RCN, quien desde el final de Anónima, ha quedado desprovisto de un producto líder en la franja primetime.

Hay dos causas de semejante descalabro para los del canal de las tres letras: Unas intrínsecas del producto y otras extrínsecas, derivadas de las políticas de programación que vienen aplicando desde Las Américas, y que, sigo insistiendo, no sé por qué aun no le han costado el puesto a ninguna persona.

En lo interno, el episodio debut de Azúcar (2016) comienza con la aséptica escena de cama entre el libidinoso Manuel María Solaz (Juan Pablo Gamboa) y la mojigata y camandulera Matilde De Solaz (Valentina Acosta). A leguas se sentía como una escena demasiado incómoda, aun cuando el propósito era ese.

telenovela azucar 2016

Qué peluca tan fea la del personaje de Oscar Borda. Parecía más bien su papel en El capo. Irónicamente Borda regresa a la misma producción donde estuvo 27 años atrás, pero ya no como Ignacio Solaz, sino como el cortero Lucio, rol que hiciera Hansel Camacho en la versión original. Otra que repite participación en el elenco es Alejandra Borrero, esta vez no como Caridad Solaz (adulta), sino como la impotable tía Raquel Vallecilla, papel magistralmente interpretado por Vicky Hernández. Los zapatos actorales de Hernández son relativamente bien calzados por Borrero.

Los acentos de esta novela se pueden llegar a sentir tan forzados como pasaba con La ronca de oro, pero con muchas intermitencias, sobre todo en el personaje de Andreina (Carolina López) ¿En realidad hay vallecaucanos que hablan así? Por otro lado, el papel de Indhira Serrano si es penoso, si se le compara con el de Carmenza Gómez como la negra Sixta.

Siguiendo con papeles flojos, el de Juan Pablo Gamboa recitando el libreto dista mucho del papelazo que hizo Gerardo de Francisco como el infiel patriarca Solaz. O hablemos de la “tristeza” de la actriz infantil que hizo de Caridad viendo la infidelidad de su papá, la cual debía ocultar como secreto de confesión. Tenía una cara de comercial de productos para el cólico menstrual.

Por pifias de programación, ahora resulta que Nina Caicedo es esclava en La esclava blanca (Sara) y parte de la servidumbre (la intrigante Lola) en Azúcar. En el mismo horario. O sea, más del fenómeno del “Yo con yo” que siempre criticamos. Y eso sí, no se midieron ni cinco en las escenas de cama entre Sixta y Manuel María. Yo pensaba que estaba viendo porno softcore. En contraste, fue muy mal lograda la escena donde Sixta le confiesa su embarazo a Manuel María.

El clímax del episodio debut, que debía ser la maldición de Sixta tras haber parido y que le hayan quitado de sus brazos el recién nacido Maximiliano Solaz, quedó desdibujado por la edición y por la poca intensidad que transmite Serrano. Parecía estar recitando un discurso sin llanto ni sonrisa. Lo mismo podríamos decir de la escena en que Matilde (Valentina Acosta) se le ofrece a su marido para darle ese hijo varón que tanto desea tener.

Hasta aquí, las críticas a la producción. Lo que viene es el asunto de cómo la pésima política de programación del Canal RCN afecta a sus productos ¿Tan difícil es entender que si se acabó Anónima a las 10 p.m. – otra víctima del trasteo indiscriminado de horarios-, Azúcar debía ir a las 10? Porque quien ya se encarretó con La esclava Blanca difícilmente se iba a pasar hacia un remake tan desabrido como este.

Recordemos que en 1998, el director de cine Gus Van Sant se planteó hacer una revisión de la película Psicosis de Alfred Hitchcock, copiando casi plano a plano la película original de 1960, pero rondando con las mejoras técnicas que se tenían en los años noventa y no existían en los sesenta. La cinta fue un enorme fracaso en críticas y en taquilla para Van Sant, llegando incluso a ganar 2 premios Razzies.

Parece que la lección del despiporre en los India Catalina 2016 aun no le ha llegado al canal RCN. O no han sabido leer entre líneas que la misma industria castigó fuertemente la política del “córranse que atrás hay puerta de salida” de la programación de RCN frente a la relativa estabilidad que tienen en Caracol. Mientras tanto, este nuevo Azúcar parece más bien Stevia®, y difícilmente logrará hacer saborear las mieles del éxito a los del canal de las tres letras.