Renunció Vicky Dávila: lecciones del caso del video del viceministro Carlos Ferro

caso carlos ferro viceministroTras la renuncia de Vicky Dávila a la dirección de La FM en la noche del miércoles, el escándalo del video del entonces viceministro Carlos Ferro cobró una nueva víctima. Dávila denunció en su momento públicamente chuzadas ilegales por parte de miembros de la Policía. En ese contexto, la libertad de expresión de Dávila, entre otros derechos, está en juego. Pero si ella y su equipo periodístico publican una pieza procesal de dudosa legalidad probatoria como el video donde el hoy exviceministro Carlos Ferro conversa al parecer con un policía sobre un affaire sexual y sus respectivas aventuras íntimas homosexuales, se cruza una línea en donde el legítimo interés en informar más bien se vuelve una amarillista lucha de egos entre la periodista y las directivas de una institución que, al margen que las acusaciones sobre la “comunidad del anillo” sean o no ciertas, se han tranzado en una guerra sin cuartel, donde pareciera que cualquier fin justifica los medios, por más abyectos que sean.

Coincido con quienes consideran que el valor periodístico del video de 8 minutos (del cual no pude resistir más allá del tercer minuto) es nulo, y sí que afectó a personas inocentes, como la esposa e hijos del político que, sin su consentimiento, sale grabado hablando de sus preferencias sexuales, y hoy son potenciales víctimas del bullying ante este outing forzado de su esposo y padre.

Si Carlos Ferro le ha sido infiel a su esposa (con hombres o mujeres), ¿qué mas da? Esa no es una información que el público necesite saber, eso pertenece a su vida privada y no creo que ello esclarezca para nada el escándalo que sacude a la cúpula de la Policía Nacional de Colombia. Ni la renuncia de Ferro al Viceministerio donde trabajaba, ni el eventual retiro del video de las redes sociales de La F.M. aminoran o reparan el daño hecho al proyecto de vida de la familia del político involucrado en el video.

¿Es este el periodismo radial que deseamos tener? ¿Estamos presenciando la era de los ampays en el periodismo colombiano? ¿Todo vale por una chiva? Mucho me temo que eso ocurra. Otros medios han hecho leña de la caída imagen del funcionario expuesto y realmente es asqueante el doble rasero con que algunos están manejando este escándalo, solo porque el involucrado manifiesta tener relaciones con personas de su mismo sexo. Informar no debe significar humillar.

(Por respeto a los involucrados, no anexamos link del video)