Carlos Mira vs Ana María Zapata: ¿todo vale en redes sociales?

ana maria zapata carlos mira escandaloAunque Carlos Mira hubiese renunciado a la dirección de La Mega en Medellín, el estilo de hacer radio y viralizar contenidos apoyados en la burla al físico de otros continúa en una radio juvenil cada vez más despendolada. Hace ya un tiempo nos preguntábamos si en la radio nacional podríamos hacer un ejercicio como el de “Los años tenebrosos de la televisión colombiana”. El resultado de las reflexiones de aquel foro fue dantesco: No solo en la radio informativa hay quejas, sino también en la radio juvenil, tanto en la capital como en las regiones.

El caso del ahora ex director de la emisora La Mega Medellín, motivado a renunciar por la presión mediática de las mismas redes sociales donde difundió un video en el que se burlaba de una chica que, sin su autorización, fue filmada por la espalda haciendo mofa de su forma de caminar, que se debe a una penosa enfermedad, dama que decidió denunciar, tanto en redes como ante las autoridades, el caso de discriminación del locutor nos demuestra que, en medio de todo, el público también se está hastiando de ese estilo de hacer radio que, parafraseando lo que dice un contertulio de esta casa editorial, es digno de cárceles y correccionales del país, donde la mujer es considerada una cosa, una mercancía que solo sirve para desnudarse y exaltar deseos libidinosos o, como en el caso de Ana María Zapata, la joven denunciante, solo sirve para chistes de muy mal gusto.

https://www.youtube.com/watch?v=WcCMR3LPXBM

La joven paisa tuvo la fuerza y valentía de informar y enfrentarse al abuso al que fue sometida. No le falta razón: Mientras que el video corto estuvo publicado en las redes del ahora ex director fue comentado por más de 200 usuarios. La publicación en Facebook alcanzó más de 1.200 ‘Me gusta’ y 4.500 reproducciones. La propia Ana María señaló que “muchos comentarios eran más hirientes que la propia publicación”. Con respecto a si aceptaba las disculpas de Carlos Mira dijo “No soy Dios para negarle el perdón a alguien, obviamente todos los seres humanos nos equivocamos y yo soy consciente de lo que pasó, yo sé que ya pidió unas disculpas pero antes de pedirlas dio una entrevista a La FM, y por esa entrevista es que yo como tal no voy a parar el proceso. Yo no estoy pensando en instaurar una demanda, yo ya la instauré, porque esto nos ha causado mucho dolor a mí y a mi familia”. 

Su denuncia fue como un búmeran que le costó la cabeza al director de La Mega Medellín, e incluso, el agresor recibió tal andanada de críticas, insultos y, como también es usual en Colombia, amenazas de muerte. Pero la voluntad de enmienda en los contenidos no se aprecia en una emisora donde el humor ramplón ha hecho más que escuela. Cualquiera que tenga la desdicha de escuchar programas como el de Trespalacios en las noches, sabe a qué me refiero

Lo ocurrido con Carlos Mira mostró la punta de iceberg que más temprano que tarde colisionará en la estructura de la radio juvenil entera: No todo vale. Y aunque Mira trató de defenderse indicando que lo publicado no fue en las redes sociales de la emisora, sino en las personales – que procedió luego a cerrar-, es más que seguro que no se habría viralizado de no ser él el entonces director del medio en el que trabajaba.

El debate queda abierto. Ya con esta son dos renuncias en la semana, una de un funcionario público cuyas indelicadezas le costaron el apoyo político que tenía, y esta, una en el sector privado donde otras razones de más peso, como el manejo de una pauta comercial, quedan en entredicho en una emisora cuyos contenidos distan mucho de tener calidad.

Desde esta tribuna felicito a Zapata por su valentía al poner contra las cuerdas a Mira, e insto a otros a seguir su ejemplo y repeler ese estilo radial que parte de la mofa de los defectos físicos… sin duda una barata línea editorial.

[Ver Fucsia]