Sinú, rio de pasiones y mediocridades

Natalia Jerez - Felipe Guerra - Cristian DangondDe los mismos productores de mediocridades varias como Amor de Carnaval llega a nuestras pantallas Sinú, río de pasiones, telenovela que muestra una irrealidad de Montería: tierra donde por cualquier bobada hacen una fiesta (en menos de 20 minutos de emisión hubo como tres) con dosis industriales de whisky y vallenato. A propósito, yo no sabia que Córdoba es ahora colonia cubana: he escuchado más acento de la isla en esta novela que en Celia, su rival de horario. Ah, y Abel Rodriguez compite contra sí mismo en el mismo horario…por ahora. 

Los protagonistas de Sinú

De los protagónicos de Sinú, rio de pasiones, Carlos Almirante cree que mostrando más diseño de sonrisa convence, Mario Espitia no pasa de ser un galán de vereda, tan inexpresivo y plano como Natalia Jerez, cuyo forzado acento paisa me recuerda sus papeles en El capo y en La bruja. En realidad, Natalia no construye personajes, todos son clones entre sí. Ninguna de ellas muestra química suficiente para “dar chicle” por más de 40 capítulos.

Calidad de producción de Sinú

Escenas inconexas y metidas con calzador como la fiesta en el río, el “secuestro” frustrado, el examen a donde el personaje de Mario Espitia parece que se “teletransportó” como los Power Rangers, lo de su tesis de grado, el debate de Espitia con su padre sobre el futuro de sus negocios -con tufillo político-, y lo del Reinado de la Ganadería, con el discurso de Natalia Jerez criticando los reinados de belleza, cuál mamerta feminista, o la del amigo de los protagonistas que le ofrece trabajo a uno de ellos como agente infiltrado que come en restaurante elegante con pinta y casa demasiado clase media, o lo de los 20 mensajes de voz que le deja el personaje de Almirante a su novia, nos hacen pensar, muy a lo Javier Hernández Bonnet. ¿Qué es esto? ¿De verdad esto superó un focus group?

¿Oh, no, otra telenovela de costeños con Miryam De Lourdes? ¿Luis Eduardo Motoa fingiendo acento paisa y haciendo de papá de la protagonista? Esto es tan Colombiana de Televisión que apesta. Totalmente anodinos y sin relevancia personajes como el de Jacqueline Arenal, Jorge Cao y Jorge Enrique Abello. Parece que el nivel de macheteada (eso no merece llamarse edición) del final de su antecesora, la intrascendente Dulce Amor, se pasó al episodio estreno de Sinú, rio de pasiones.

Un mensaje para Caracol

Señores de Caracol: una telenovela de Costeños tan mala hecha como esta no nos representa. Y dudo que represente a los montearíamos. Hacer una buena novela es más que meterle escenarios bonitos, cuando la trama es tan floja, las actuaciones no ayudan mucho y con tantos cambios de escena uno no sabe de qué va: de ganadería, de un amor marcado por las diferencias de clases sociales, de operaciones infiltradas o qué. Ah, y para mejorar, canción del sobrevalorado Manuel Medrano como tema del cabezote. Creo que las que mejor actuaron en este episodio debut fueron las vacas.