5 razones para no ver 4 caminos de RCN

4caminos_rcnCuando me hablan de 4 caminos, es inevitable que piense más en el nombre de una estación del Metro de Madrid que en un título para un programa que pretenda hacerle el contrapeso a la franja de magazines de Caracol. Lo curioso es que RCN pretenda hacerlo con personas previamente vinculadas al canal rival, como Silvia Corzo, Diego Fajardo y Mauricio Vélez. Corzo haría entrevistas, Fajardo haría periodismo de investigación, Diana Salinas haría periodismo de inmersión, Vélez haría periodismo documental.

1. Silvia Corzo. La santandereana viene a las toldas de Las Américas con una mejor imagen que la que traían Cetina, Pirry o la que tienen sus –funestas- antecesoras de franja, Azcárate y Rey, de quien ya hablamos en un post anterior. Tal vez su paso por Noticias Uno y otros formatos del canal público le ayudó a restarle un poco la imagen amarillista que un formato de estos trae per se ¿Pero será suficiente para hacerle el contrapeso a un ya consolidado formato como Los Informantes – pese a que no compiten en el mismo horario-? Creo que no. La pena ajena que produce su programa antecesor espanta cualquier audiencia.

2. Propuesta visual. Visualmente, el programa tampoco es novedoso: un set muy oscuro, cortinillas que usan y abusan de la transición de imágenes, colores rechinantes y una fotografía sobresaturada. El primer trabajo mostrado, el de Fajardo, tuvo un informe tan trasnochado, pues no fue nada nuevo bajo el sol el tema de las Farc. Como dirían los jurados de Masterchef, parece un remake.

3. El programa inaugural. La entrevista de Silvia Corzo con Lilian Tintori, la esposa del preso político venezolano Leopoldo López, partió desde el primer contacto telefónico entre Silvia y la entrevistada, e incluyendo imágenes de Corzo viajando a Venezuela. Información ruido, en mi criterio. Pero la venezolana se ha dejado entrevistar por Raimundo y medio mundo, incluso, por los de La Floresta. Es entendible su lucha –la de Tintori-, pero en ello falló RCN en su estreno, necesitaba una entrevista con más impacto. Impacto que no iban a lograr las lágrimas de la esposa de López, ni su carta manuscrita.

4. Mauricio Vélez. Doy por descontado que Vélez podría no hacer parte del staff de jueces de Colombia’s Next Top Model 3 (si es que sale al aire). Igual, no aportó mayor valor agregado ni allá ni en este formato de RCN. Las imágenes con los indígenas de la Sierra Nevada, aunque preciosas, también están más que vistas. Bueno, Vélez no es Mario Testino…

5. La edición. Las 200 horas, la sección de Diana Salinas sobre la marihuana… bah. Parece como de últimos semestres de comunicación social o trabajo social, pero en televisión nacional. Lo siento, Diana, no eres Morgan Spurlock. La musicalización hizo aun más ridículo este segmento.

En conclusión, otro programa con aroma a déjà vu, con el que RCN muy probablemente no haga ni cosquillas al liderato de Caracol en las noches de los domingos. Ahora, falta saber cuánto tiempo le falta a Cuatro caminos en volverse solo Tres o Dos Caminos, o apelar a la autopromoción de personajes del Canal RCN.