Diego Trujillo en calzoncillos blancos y otras razones para no ver Metástasis

metastasis-breaking-bad-colombiaEn 2015 Caracol avanza con el estreno de Metástasis, remake criollo de Breaking bad, donde, en sus libretos y personajes, parece que hubiesen usado y abusado del traductor de Google: De Walter White a Walter Blanco, de Jesse Pinkman a José Miguel Rosas y de Skylar White (la esposa de Walter) a Cielo Blanco. ¿Acaso no ven lo ridículo que eso se lee en castellano? No sabìa que hemos implementado tácitamente lo de usar el apellido de casada como reemplazo del de soltera. En mis tiempos se usaba el “señora de”.

Claro está, el remake colombiano en comento (el cual originalmente iba para RCN) también criolliza cosas de una manera bastante lamentable:

Diego Trujillo en calzoncillos blancos (que sé que así también salía el personaje de Bryan Cranston) con esa peluca que más parece un animal muerto a escobazos (sí, seguimos en la era de las pelucas en TV); y pasar de la casa rodante a un destartalado autobús escolar da grima. Es como querer hacer La guerra de las galaxias, pero con busetas.

Otra perla es la fiesta sorpresa en la piscina (que, obviamente no tienen los Blanco criollos) a otra fiesta sorpresa… con mariachis. ¿En serio aquí no metió mano Jorge Barón? Del resto, todos recitaron el libreto sin llanto y sin sonrisa. Si, desde Sandra Reyes hasta Julián Arango, pasando por Roberto Urbina y demás extras con parlamento

¿Alguien espera que veamos esta mamarrachada sin las prevenciones de la serie original, solo para defender lo indefendible? No pelen el cobre así, comentaristas enmermelados por Caracol… que no se les note la demencia senil.

En Metástasis, veremos cómo, con un presupuesto digno de canal comunitario, se ca(r)gan de lunes a viernes el suspenso de las cinco temporadas y 62 episodios de la serie original de AMC. ¿Tan faltos de originalidad estamos que tenemos que adaptar a las patadas cuanta serie gringa hay?  Este es uno de esos innecesarios remakes de historias exitosas de la TV gringa que una persona bien puede ver completicas en servicios como Netflix, que hoy por hoy no son servicios suntuarios.

Y ni hablar de los “adelantos” que nos mostraron al final del primer episodio, contaron toda la historia sin ningún empacho, pero con la colombianada del “Jaisenber” –sic- en lugar de Heisenberg de la versión estadounidense.  Retomo lo que dije en el más reciente BMFT de esta temporada: trasnocharse para ver estas bazofias debería dar cárcel. Producirlas, cadena perpetua.