Rastros de mentiras: mas allá de un beso gay

rastros_de_mentira_rcnDe zapping. Nuevamente Canal RCN estrena una novela brasilera en pleno prime time, esta vez, el turno es para Amor à Vida, traducida en castellano como Rastros de mentiras. Rede Globo sigue haciendo caja con un Canal RCN que, en medio de su desesperación, hace como la gallina que mata al pollito sano para hacerle un caldito al pollito enfermito.

No me voy a quedar con lo obvio: cuestionar la trama de un enlatado extranjero. Sobre todo, la polémica innecesaria del beso homosexual que se verá en la novela (si monseñor Ordóñez así lo decide). Rastros de mentiras, como casi todas las producciones brasileras, está por encima del bien y del mal. Brasil, el país que tiene frontera con casi toda Sudamérica, extiende su estilo dramatúrgico propio, de historias deliciosamente retorcidas, escenografías preciosas (Machu Picchu, por ejemplo), protagónicos de muy buen ver y suspensos y villanos muy bien definidos (y no mamarrachadas como las últimas producciones del canal de las tres letras) a un país que desde hace muchos años no tenía una novela de producción 100 % extranjera en la franja más importante, así los mismos figurettis de siempre estén pataleteando su patrioterismo barato en redes sociales, abogando por producciones nacionales taaaaaan brillantes como La suegraLa playita.

Mejor producto extranjero que bodrio propio.

Ahora, lo que me preocupa es que RCN muestra su desespero metiéndole serrucho a los últimos episodios de Avenida Brasil para ensanduchar el lanzamiento de una también serruchada Rastros de mentiras, solo por querer lanzar primero su novela antes que… ¿La voz kids? ¿Así es el miedo que le tienen al talent show más edulcorado de la TV? ¿Hasta cuándo el canal de Las Américas se autosaboteará de esa forma?

Lo mejor era dejar terminar a Avenida Brasil y luego si dejar la entrada de Rastros de mentiras.

Porque la novela es lo que es, con sus luces y sus sombras, pero no creer en ellos mismos demuestra que ya la crisis es grave. Yo, personalmente, veré la novela del país vecino mais grande do América do Sul, sólo por no sufrir un coma diabético con el concurso de impúberes donde fijo nadie desafina, todos cantan preciosamente temas musicales nada infantiles, Fanny Lu se le girará a cualquiera y al insufrible presentador se le dilatan las pupilas y le huele a rating (inmerecido, por demás).

Antes de despedirme, no quería dejar de pedir disculpas a los lectores por los retrasos en la publicación de posts. Estamos trabajando por tener los mejores contenidos para Uds.