De zapping: Cinco años del final de Padres e Hijos… y nos llega el Divino Niño

divino-nino-caracolEl pasado 21 de agosto se cumplieron 5 años de haber terminado Padres e Hijos. El melodrama de la familia Franco y anexos llegaba a su fin, tras 17 años, donde solo mostró la más flamante mediocridad televisiva en plena franja maldita. Cinco años después, la cosa no ha cambiado para mejor…

Tras mandar de vacaciones (¿permanentes o transitorias?) a El Precio es correcto y Do Re Millones, Caracol descongeló a Divino Niño y lo programó en reemplazo de los programas de sus otrora Tardes ganadoras. Y digo, otrora, porque, aunque en ese mismo horario RCN no precisamente transmite documentales o series de HBO, el debut de esta saga de unitarios fue un fracaso, quedando en el fondo de la tabla de la franja vespertina.

¿Los motivos? Sobran. Aun sin marcar cifras destacadas, ya el target de las tardes del canal de La Floresta se había acostumbrado a ver a Iván Lalinde a abrazar a todo el que participa en ese programa de medio pelo que haría revolcarse en su tumba a doña Gloria Valencia de Castaño.  Y en ese sentido, si no está roto, no lo arregles. Ninguna necesidad teníamos de ver este pésimo clon chibcha de La Rosa de Guadalupe, tan lacrimógeno, sobreactuado y de libretos rocambolescos como su contraparte mexicana. Sí, porque ni siquiera es algo original, es una copia barata y muy mal hecha.

Lo peor de todo es ver el sombrío panorama televisivo que tenemos en las tardes: Dramatizados de pacotilla consecutivos desde las 2:30  pm. Hasta las 7 en Caracol, y un galimatías de telebobelas mexicanas (incluida una en repetición) en el canal rival. No hay con quien. Hace muchos años, en este horario, los niños veían programas educativos como Plaza Sésamo, Brújula Mágica o Ver para aprender. Hoy, culebrones y más culebrones, que nada educativos son. ¿Qué hemos hecho para merecer tanta basura? Muy seguramente, otra Televisión es posible, pero si los canales siguen considerando que este horario es solo para cachifas, desempleados y gente inmunda, eso es lo que vamos a seguir teniendo.