Lo bueno, lo malo, lo feo y lo tenebroso de ‘Idol Colombia’

idol colombiaDespués de anunciarlo meses enteros como que “Muy pronto” llegaría a las pantallas de RCN, es precisamente un domingo cuando el canal de las tres letras decide lanzar Idol Colombia, justo después del partido  de ida de la final del fútbol colombiano. Una decisión tan cuestionable como lo que usted podrá leer en nuestro análisis de Lo bueno, lo malo, lo feo y lo tenebroso. ¿Será que tendremos un ídolo con pies de barro? Debo decir que sí.

Lo Bueno de Idol Colombia:

Digamos en este apartado que es toda una bendición que no hayan optado por elegir como presentadora a la señora que delira con tener en sus manos el sobre, o a la que hace “pegas” en peluquerías y sale hasta en La Sopa –literalmente hablando- o al rey de los caldos de costilla – cuya hija será una de las participantes-. O que por lo menos no están como jurados Marbelle,  José Gaviria y Juan Carlos Coronel pues la verdad este trío ya cansa y lo que se trata es de posicionar este formato, cuando RCN lleva las de perder en la lucha por los ratings. Y todo ello no es precisamente un halago.

Del resto, digamos que Juan Pablo Espinosa no botó taaaaaaaaaaanta pluma, escarcha, canutillo y lentejuela como Ernesto Calzadilla (solo hasta que presentó, de última, a Rosario Flores – mal hecho, las damas deben ir primero-). Poco más que decir.

Lo malo de Idol Colombia:

Penoso era ver la presentación de los cuatro jurados, pues es evidente que Juan Pablo Espinosa no le llega ni a los talones a Ryan Seacrest. De los cuatro jurados, que tampoco están del todo a la altura de sus contrapartes gringas, podría preguntar ¿Quién los vistió y les redactó los libretos, el peor enemigo? Sus videos de presentación eran perfectos para dormir, en especial el de Alejandro Villalobos. Ahí sí se pifió RCN, estas presentaciones musicales de los jurados parecían dignas de tarima del Show de las estrellas o Vamos por ti Colombia, pero bajo techo. Y el audio del escenario dejó mucho que desear. Yo quería ver el estreno de un concurso de talento, no un mal concierto de Manjarrés, Herrera y Rosario disfrazado de especial. Hasta en la Teletón hemos visto presentaciones mejores.

Y es que quien no conoce su historia, está condenado a repetirla. ¿Era realmente necesario adaptar un talent show,  que ya vive sus horas bajas en Estados Unidos, cuando ya más de uno sabe la realidad de todos los concursos de canto en Colombia?. No lo creo. En primer lugar, los talent shows colombianos han fallado –en ambos canales- en mostrar un producto musical fuerte y que logre consolidar una carrera a lo largo del tiempo. Salvo Siam, que le ha tocado remar por su cuenta tras ganar Factor X 2009, muchos han pasado con más pena que gloria, sin trascendencia internacional alguna. Y creo que hemos tenido saturación de estos formatos de audiciones infinitamente largas y galas aún peores.

En esencia, el esquema de tres o cuatro jurados o coaches ya está sobreexplotado. Lo hemos visto en nuestras pantallas desde 2002 con Popstars, luego entre 2005 al 2009 con Factor X (formato creado por Simon Cowell, jurado de amplia experiencia en la versión gringa del Idol), pasamos por el anodino Se busca intérprete, llegando hasta los recientes Yo me llamo, La Pista y La Voz Colombia, todos ellos formatos de la competencia, o Colombia tiene talento, que sí es de las huestes rcnistas.

En esencia, los roles de los jurados ya están casi que de libreto: El duro y exigente, la bondadosa y complaciente, el buena papa y para rellenar, el que solo repite estar de acuerdo con alguno de los tres restantes. Es más, ¿para qué cuatro jurados echando cháchara tras cada cantante? Para mí, las temporadas más soporíferas del American Idol eran justo cuando tenían el grupo de 4 jurados. Es de imaginar que trataron de equilibrar por género musical, supongo que Rosario representará al pop, Manjarrés el vallenato, Eddie Herrera música tropical y Villalobos ¿qué hace el rey de la payola radial aquí? ¿Viviendo de la gloria pasada de haber “impulsado” la carrera de Shakira? ¿Se justificó haber sacado a su tocayo Alejandro Marín, sin fórmula de juicio, del pool de jurados?

Por otra parte, ya supimos el fracaso que ocurrió con la versión latina de este formato, y el mal ejemplo podría repetirse en nuestro país. En las audiciones por ciudades, destacaba una que otra vez, pero la mecánica de los workshops dejaba fuera gente con verdadero talento, solo por no contar con la simpatía suficiente del jurado. Y claro, luego vienen las roscas por los apoyos. Como Sony necesitaba alianzas con varios canales nacionales, el concursante cuyo país no las haya establecido era el más castigado con pocos votos.

¿Recuerdan porqué Francisco Pérez- que lo intentaría de nuevo en La Voz Colombia T2- casi siempre caía en el bottom 3? Porque los canales Colombianos prefirieron dejar pasar el formato solo en emisión de TV cerrada, y sin una verdadera plataforma de apoyo, el joven terminó cayendo de la competencia. Por eso, en la tercera temporada, ni la voz deliciosa de Yina Gallego sirvió para asegurarse un cupo entre los semifinalistas, donde sí hubo voces mucho peores como las de la insufrible Raquel Bustamante. Al final, acusaciones de incumplimiento contractual de parte de una de las ganadoras, y el tedio que producía el formato en la programación de Sony echaron a pique esta mala copia. ¿O creen que cuando eliminen al último concursante paisa, costeño, caleño o de alguna región del país, el rating se va a sostener solo? Amanecerá y veremos.

Lo feo de Idol Colombia:

Insisto en que este estreno dominical es un desacierto, demuestra el miedo que le ha tenido el canal a este producto,  al no ponerlo de enfrentado en su debut a un Yo me llamo que, con sus aburridos alargues y concursantes de medio pelo de esta temporada, lidera actualmente con números vergonzantes. Este temor que la teleaudiencia puede cobrar caro, con un bajo resultado de rating, a pesar del pretendido arrastre del partido.

Las primeras escenas de Idol Colombia parecían calcadas del primer Factor X, y eso de ver el escenario tan pequeño y apretujado, como si ya tuviéramos los workshops en escena, me dio pena ajena. Tanta como los aspirantes descartados por mal cantar temas como los del infumable Jorge Celedón. Las luces del escenario podrían encandilar y dejar ciego a cualquiera, demasiados colorinches para mi gusto. ¿Sería porque el Astor Plaza aún está ocupado?

También insisto en que fue una mala idea traer a Rosario, pues ella fue coach en La Voz España, justo un producto rival de los Idols en Europa, y quien también fuera invitada musical de la versión criolla del mismo.  ¿Cómo generas identidad a tu producto así?. También que  Eddie Herrera solo suena en radio en épocas de carnavales, pero poco más de ahí. Bueno, los Idols son expertos en tener en sus filas cantantes cuyo cuartico de hora se acabó hace rato, ¿Cierto Paula Abdul y Jon Secada?

Y de quinta se vieron las escenas de Eddie Herrera piropeando participantes femeninas. Hablando de participantes ¿Cuántos harán el crossover de ser aspirantes eliminados de los otros formatos musicales ya conocidos de autos? ¿Estarán los mismos adictos de siempre de los realities musicales aquí? De vigésima categoría fueron los comentarios de Alejandro Villalobos frente a sus colegas del jurado tras sus interpretaciones, casi tan penosas como los participantes rechazados que alcanzamos a ver, con otros de sus ilustres comentarios.

Lo tenebroso de Idol Colombia:

Lo peor de nuestros concursos colombianos de talento musical, es apelar a pasar gente sin realmente mucho mérito vocal, pero que tiene una historia telepornomiserable qué explotar. Lo vivimos en 2006 con Francisco Villarreal en el segundo Factor X (habiendo sido ya descartado del primero) y lo repetimos nada más el año pasado en La Voz Colombia con Jessica Agualimpia. ¿Acaso alguno de ellos cantaba mejor que Ángelo, presente en ambos programas y a quienes ambos vencieron?. La respuesta es un contundente NO. ¿Quién será el Sanjaya Criollo?, es decir, el concursante que era un desastre cantando pero que el público lo mantiene porque sienten pesar por él. En todas partes se cuece la telepornomiseria, y ellos luego serán las nuevas “muñecas rotas” de los canales privados.

A veces parece que en el formulario de inscripción hubiese preguntas como “Cuál es su historia inspiradora de lástima para echar?”, “Se mechonearía en TV nacional?”. “Qué tan prepago es Ud.?”, “Ha usado tangas rojas para vender su cuerpo?”. Y si creen que eso es solo propio de nuestros concursos criollos, no olvidemos que en las temporadas del American Idol siempre ha habido concursantes eliminados que han destapado o a los que les han destapado chiritos sucios como presunto acoso sexual de un jurado, amañes en las votaciones, homofobia, retaliaciones por un pasado criminal o sexual no conocido… eso demuestra que a los canales nacionales lo que menos les importa es la esencia del programa; o sea, la música,  ellos están convencidos que lo que da rating es el que más se arrastre, se humille, se empelote, despotrique del otro, genere conflictos etc… El talento es lo de menos, en todos se ven unos pobres diablos queriendo salir de pobres no importa cómo les tenga que vender su alma al canal que sea.

Y prepárense para el predecible efecto “córranse que atrás hay puerta de salida” en el prime time de lunes a viernes del canal de Las Américas. Ante un soporífero Dr. Mata, una Avenida Brasil que poco a poco ha logrado consolidarse y una vergonzante La Playita ¿cómo meterá sin vaselina RCN este programa?. Todo ello genera desconcierto para la ya muy maltratada y exigua teleaudiencia del canal de Ardila Lülle, que ya no sabe el horario de sus programas.

En otras noticias…, Caracol compitió, esa misma noche, con Los Informantes y una peculiar entrevista con Amparo Grisales, donde ella, cédula en mano, mostraría su edad real, y hablaría de sus conflictos de bullying en Yo me llamo, sus encuentros cercanos del tercer tipo por La Calera y de haber perdido un bebé.  Señores de La Floresta, el tema de la edad de Amparo Grisales es so yesterday. Nada nuevo bajo el sol. Pero si esta estupidez logra liderar, está demostrado, hemos caído más bajo que la Perubólica, nos bajaron del monte con espejitos. Que no se note que los de La Floresta alargaaaaron Noticias Caracol hasta la saciedad para tal fin.

En conclusión, vean este programa, que ni siquiera logró ser TT (solo lo fue el nombre de uno de sus jurados, y con no muy buenos comentarios, la verdad), si no tienen TV cable, y están aburridos de Yo me llamo, del sainete de las pelucas y no son de los que ven Noticias en Canal Uno. Yo, en lo personal, les digo “Siguiente, por favor”.