Antes de ‘La ronca de oro’, Diego Cadavid se había dedicado a la fotografía porque “no había buenas propuestas”

diego-cadavid-helenitaCansado de que en la televisión colombiana sólo le propusieran papeles de galán y de narcotraficante, Diego Cadavid, decidió dejar de un lado, temporalmente, las artes escénicas para dedicarse a un oficio que conoce desde  pequeño: la publicidad, específicamente a tomar fotos: “paré de hacer televisión un tiempo porque sentí que no había buenas propuestas y quería hacer otras cosas, entonces apareció la fotografía. Vengo de una familia de publicistas y además de divertida, la fotografía es un buen negocio…empecé a vivir de la eso y a ‘desenviciarme’ de esos términos de millones que se ven en la actuación. No me llegaba tanta plata, pero ese momento me dio felicidad”.

Según él, después de hacer de ‘malo’ en las series y películas como El cartel de los sapos, quería hacer algo diferente para no permanecer en el estereotipo que en ese momento el mercado le imponía, hasta que llegó La ronca de oro, una oportunidad para ser ‘el bueno’ y en la cual tuvo que trabajar arduo, pues aún en su mirada debía reflejar esa bondad del personaje y salir de su zona de confort.

Sin embargo hacer al ‘verdadero amor de Helenita’ tampoco es su sueño, según comentó “tengo la obsesión de hacer algo con personajes que están solos y ensimismados, tipo Tom Hanks en Náufrago. También, representar a alguien en condición de discapacidad. Alguna vez en una obra de teatro pequeña hice un personaje de ese tipo y lo agarré bien, y otro que sería ideal es hacer alguien con una fuerte adicción”.

¿Será que en la televisión nacional logrará cumplirlo? porque con la gran creatividad de los productores y la amplia tendencia hacia las algonovelas creo que los personajes que mencionó tardarán mucho en llegar.