Yuriko Londoño es Colombia’s next top model

yuriko londoñoEn la semana final de CNTM, y su decimosexto episodio (en riguroso diferido), y a expensas de la decisión del público con las actuales habitantes de la Whore House…digo, Top House, donde las recibe la pasiva de San Pelayo Franklin Ramos, quien le trae torta de cumpleaños a Lilibeth, quien también recibe una llamada de su casa. Desde ahora, cada participante deberá hacer su propia campaña para ser ganadora.

Fernando Rivera, fotógrafo invitado, les enseñaría cual es el mejor perfil de cada participante, en aras de sus respectivas campañas. Increíble que digan que ser Chica Águila es para ser una embajadora colombiana de la alegría. Eso no lo dijo ni Dania Londoño…

Cuatro de ellas fueron invitadas a ese muermo de Día a día para promocionar un peinado de Sedal, destacando Dayana en dicha prueba. Luego de ello, las llevaron al teatro, donde les indicaron sus posibles premios,  y donde se llevaría a cabo un photo shoot que debe mostrar la tragedia y la comedia, con la asesoría de María Cecilia Botero y Andrés Oyuela sería el fotógrafo invitado. Risas poco verosímiles y lágrimas sobreactuadas vimos en escena. Destacaron en el ejercicio Dayana y Lilibeth. Por cierto, María C. dice que se le están como olvidando los nombres. Finalmente Dayana ganó el reto.

El siguiente photoshoot tendría un premio de 25 millones de pesos a la ganadora. Nicolás Santodomingo sería el fotógrafo invitado y el tema tendría que ver con el agua (en una manguera #HaganmeElFavor)  y resaltando la figura a contraluz, creando figuras y siluetas.  Las críticas de la que ve atardeceres en Vogota –sic- y la peluquera de San Pelayo, muy pasadas de revoluciones. Destacaron positivamente en el ejercicio Lilibeth, Juliana y Vanessa, ganando Juliana el premio.

En el episodio 17, debían llegar a unos estudios para hacer un comercial que recrearía los Alpes Suizos para un comercial de desodorantes Lady Speed Stick ®, Diego Robledo sería el fotógrafo invitado para hacer de todas ellas unas nuevas Barbaras Blade. Claro que algunas, como Yuriko, estaban como en las nebulosas, y otras se le tiraron encima al pobre modelo masculino del photo shoot. La ganadora de este se llevaría 20 millones de pesos. Destacaron Vanessa, Dayana y Juliana, siendo la ganadora la segunda de ellas.

En la siguiente sesión, Carolina Cruz y Kika Rocha las acompañan a Cromos, donde saldrá en portada la ganadora, al igual que Mónica Castaño, la (anodina) ganadora del 2013. Juan Arellano sería el fotógrafo invitado (y el tipo estaba muy violable), y ellas lucieron prendas de Johana Ortiz, Juliana, Estefanía, Vanessa y Yuriko destacaron, pero la que ganó fue Yuriko.

Nuevamente, las otras cuatro participantes que faltaban fueron a hacer el reto Sedal en Día a día, con Dayana como invitada, por ganar el reto del grupo pasado. Y en este grupo, Estefanía ganó el reto.

Kika les envía una nota a las ocho participantes, con quienes se verían en una sesión de fotos con glamour y un mensaje social contra el cigarrillo. Ricardo Pinzón, director fotográfico de la revista Esquire Colombia sería el fotógrafo invitado. El premio serían 30 millones de pesos. Resaltaron a negativamente a Lina, Vanessa y Lilibeth, y positivamente a Juliana, Estefanía y Dayana, ganando la prueba la primera de ellas. Miss Franklin Ramos les pidió no sobreactuar – el cura predica, pero no aplica-, y Ramos dijo en cámaras no estar de acuerdo con dicho veredicto.

En el decimoctavo y antepenúltimo episodio, las citaron en el centro de Bogotá para una pasarela en la calle con Amparo Grisales “la única diva que tiene Colombia”. Me parecía, al verlas a ellas, a la Cruz y a Grisales, como estando en una convención de varias generaciones de prepagos.

Las ocho participantes desfilaron con una suerte de impermeables transparentes, luego en traje de baño, por lo que recibieron las miradas y los chiflidos del personal masculino de las calles cercanas al Hotel Crowne Tequendama. Las críticas de Amparúbela no fueron muy positivas que digamos. Les dijo que les faltó conciencia a todas con el vestuario y los elementos de que contaban. Ganó este reto Lina, pero a todas les regalaron el nuevo libro de Amparito. Mejor haberles regalado su famoso disco de 1993…

Con Hernán Puentes como fotógrafo invitado, tendrían un photo shoot con Martín Suarez. Oh, no, otro egresado de realities de Caracol… bueno el culantro, pero no tanto, solo me faltó ver a Jessica Agualimpia, representando a La Voz. Miss Franklin no perdió oportunidad para regar pluma por doquier, y algunas de ellas se burlaron  de la tanga narizona del samario. Destacaron a Cristina, Estefanía y Yuriko, siendo ganadora de la misma esta última.

Y en otro photo shoot, la invitada sería Catalina Aristizabal, en la consabida prueba de la fotografía de cabeza, trilladísima en las temporadas de ANTM. La prueba tendría a Tito De La Espriella y entregaría un premio de 35 millones de pesos.  La ganadora fue Yuriko, quien por fin gana un premio económico importante. Y es hora de armar maletas, dejar para siempre la Top House e irse a un lugar “mítico”, que en realidad sería Leticia.

En el decimonoveno y penúltimo episodio de CNTM,  las ocho participantes llegan a Leticia y se encuentran con unos integrantes de la comunidad Huitoto que les dan la bienvenida y luego una comida con gusanos vivos, que de no comérselo, sería una ofensa para sus anfitriones. Definitivamente ese look hipster de Gomelina Cruz no le sienta.

Tras su estadía en un hotel con vista al río Amazonas, los recibieron Cruz y Ramos (a quienes el animal print las hizo ver más tacky y demodé que nunca), es hora de un photo shoot en la Reserva Tanimboca con Mauricio González como fotógrafo invitado, y haciendo canopi, y en donde sacarán sus habilidades como nuevas Chitas. Las maquillarían unas mujeres huitoto con achiote y carbón. Las chicas criticaron a Franklin por no subirse al canopi. Destacaron de este photo shoot a Juliana y Dayana, y  esta última fue la ganadora del mismo.

El último photo shoot de las participantes sería con Mauricio Vélez, quien también es jurado del reality, y en el cual posarían como una suerte de Evas en el paraíso, luciendo Body painting. Y este premio si sería jugoso, porque son 50 millones de pesos. Algunas tienen problemas con eso de no usar cubrepezones, y Dayana comenta sus problemas de convivencia con Estefanía, de lo cual conversa con Lilibeth y Yuriko. Y bueno, estimados faperos, ahí tienen… Y tras las sobreactuadas palabras entrecortadas de Franklin llorando antes de despedirse en Leticia, les anunciaron que las ocho serían ganadoras del reto.

La gran final tuvo un video con Miss Franklin Ramos como voz en off, y damos paso a una presentación de Gomelina Cruz casi que lamboneándole a Caracol (y un accesorio horroroso, pero el de Franklin en la solapa no se quedaba atrás en lo feo), tras lo cual dimos paso a las participantes en desfile en traje de baño.

Anunciaron que el premio de Sedal del viaje por las grandes capitales de la moda se lo llevó Vanessa, con 8413 votos. Luego de ello, les tocó salir corriendo a cambiarse con traje de gala durante los comerciales, donde otra vez la pasiva de San Pelayo las presionaba a salir corriendo. El desfile en traje de gala sí que estuvo para dormir hasta a las piedras. Y debió ser el peor enemigo el que vistió y peinó a las Chicas Águila 2013

Por un contrato de exclusividad con Cervecería Águila, un carro cero kms,  y duplicando la votación recibida en 2013 (según el canal, yo no lo creo mucho), en orden de llamado como nuevas Chicas Águila 2014, fue así: La más votada fue Yuriko Londoño. Le siguió Lina Cardona, luego Lilibeth Romero (¿En serio, esta guisa?) y por último Juliana Moreno (Bah, qué fastidio de vieja, Vanessa se lo merecía más).

El jurado debía definir a la ganadora del reality, y antes de decidir, les mandaron los aburridores mensajes de los familiares #PDNTStyle. Entre ellos, verle la cara de pendejo al novio de Lina y pensar “A este le van a poner más cachos que la tropa de renos de Papá Noel”.

Y colorín colorado, la ganadora de premio fue Yuriko, tras las ene mil pausas pedidas por Kika, quien no estuvo del todo de acuerdo con lo inicialmente decidido por sus colegas del jurado, obligando a Carolina Cruz a pedir asesoría por apuntador. Muy libreteada, por cierto.