Los años tenebrosos de la televisión colombiana: 2013

TenebrosoNunca pensé estar al frente del computador para tener que redactar este post. Tal vez, ni siquiera lo deseaba, pero 2013 puede decirse que fue año de bajos ratings y aun más escasa calidad de los productos televisivos que tanto Caracol como RCN nos mostraron. Y aquí estoy, viviendo la vigésimo segunda entrega de esta tenebrosa saga.

Comenzó el año y desde el canal del molusco celebraban el inmerecido éxito de Rafael Orozco, el ídolo, la misma cachifo-bionovela donde su protagonista debió tener bigotes desde el vientre materno. Y así, como un tsunami de manteca, nos llegaron  los dos primeros concursos del año: Colombia´s Next Top Model que nos demostró que mientras la versión de Tyra Banks premia a la ganadora con una portada en Marie Claire; los criollos solo podemos elegir a cuatro Chicas Águila. Glamour de vereda ante todo.

Al formato de telerrealidad lo fusilaron con ediciones diarias y no semanales como su original estadounidense, concursantes que daban física pereza y el comienzo de la Operación Activia, para despejar los intestinos televisivos del canal del molusco de la mierda que les representaba este reality de pacotilla, el macheteado final de Donde carajos está Umaña y la anodina Relaciones peligrosas, para así darle cabida en su prime time a La Pista, remedo de concurso de bailes con pseudofamosillos en decadencia que solo lo hicieron para poder tragar y unos jurados que daban física pereza verlos, entre ellos, El Puma.

A su turno, en RCN imitaron lo propio, eliminado en un lapso no mayor a una semana bazofias asquerosas como El Capo II, Pobres Rico y Casa de Reinas y  lograr medio consolidar un prime time que llegó a tener bodrios infumables como la excremental Amo de casa o la bio-paraco-novela de Tres caínes. Simultáneamente, en La Floresta lanzaron La Promesa, que tuvo un paso sin pena ni gloria por nuestras pantallas. Como estaría Caracol que prefirió repetir La Reina del sur y hasta lanzar la fracasada Diosa coronada antes que la pronto ignorada La Hipocondríaca. De hecho, esta historia ¨diferente y divertida¨ de vaina sonó por el affaire con Tolima Estéreo.

Hasta ahí, el tête-à-tête se daba  entre los de la Floresta y Las Américas día tras día. Pero  los segundos lanzaron el peor error de programación posible del 2013: Colombia tiene talento 2, enfrentada a un Desafío África que, visualmente, fue mucho más atractivo, así las pruebas fueran la repetición de la repetidera, o como dijera mi colega y amigo blogger JuanCarBez, todo un  circo bosquechispazos, que solo se sostuvo gracias a estrategias más propias de la competencia como mechoneadas, borracheras, peleas de verduleras, gente de sexualidad ambigua (¿Cierto, estúpida Crespa?). Caracol se consolidó y lanzaron La Selecc10n, GUISADA oportunista del buen momento de la actual selección de futbol rumbo al Mundial, y su plaga de sobre y sub actuaciones que enamoró a la teleaudiencia con algo tan insustancial y de pésima calidad como este sainete de pelucas

En las tardes, Chica Vampiro  evidenció el estruendoso fracaso de RCN por lograr conquistar la franja vespertina, aun cuando la competencia sean porquerías como los episodios de Mujeres al límite o las “verosímiles” historias de Tu Voz Estereo. Para empeorar, retransmitieron Marimar (si, la del alarido ultrasónico de Thalía) y lo intentaron con casi todos los formatos: Concursos (La Ruleta de la Fortuna, Atrévete a cantar), Talk shows (Laura, Doctor S.O.S, Al Derecho) y hasta los nunca bien ponderables doramas coreanos. Es triste pensar que en nuestra televisión de las tardes, los niños y jóvenes solo pueden optar entre ver pura chusma abrazando como locos posesos a Iván Lalinde o la basura de turno de una oligofrénica programación del canal de las tres letras, y no programas educativos para estos.

RCN siguió descongelando sus producciones engavetadas por años de Efecto Vostok y lanzó  Retrato de una mujer, el innecesario refrito de La Madre, que pasó inadvertido para el target de sirvientas, desempleados y gente inmunda que suele ver TV en las tardes. Pero hasta ahí llegó, porque Las Santísimas y Un sueño llamado Salsa no han contado con esa suerte.

Le tocó asumir en ese horario el fracaso de esa guisada nauseabunda llamada El día de la suerte, que no tuvo nada de suerte en el prime time, y a la cual desplazó otro gran bodrio de baja audiencia: Los Graduados, relegada hoy al late.  Y es que ni Protagonistas de Nuestra Tele, con sus 22 participantes, revoluciones, reingresos, expulsiones por lanzar cuchillos y demás  trucos pudo hacer frente a las propuestas caracoleras, que tuvieron como plato fuerte las altas dosis de TELEPORNOMISERIA y escaso talento de la segunda temporada de La Voz Colombia, Mentiras Perfectas (el remake tercermundista de Nip/Tuck, pero con abundante mojigatería), Cinco Viudas sueltas y hasta la repetición en “versión internacional” de Escobar, el patrón del mal. Mientras tanto, RCN ha tenido que arañar las migajas del rating de la mano del limitado éxito con producciones como La prepago (teniendo a Katherine Porto en el elenco, sería un milagro que a la bionovela de Laura Acuña le fuera bien), Comando élite, Alias El Mexicano y Mamá tambien, pero parece que el divorcio con los gustos de los televidentes se sigue alargando con los días.

Las cifras de rating fueron a la baja. Ya ningún producto marca, ni por error, los lejanos 20 puntos o más de años anteriores. Y es que, tal vez, en algún punto de esta tenebrosa historia, el televidente colombiano se hartó de realities que solo apelan a la lástima y no al talento, de refritos de novelas que perfectamente puede ver en Youtube o en canales de cable, de canales públicos donde el egoísmo desmedido de algunos programadores, orquestados por concepticos por ahí de que el escenario televisivo  es incierto, solo ofrecen televentas o musicales pueblerinos.  Por más que los fanboys de los canales lo traten de ocultar o saquen pecho de lideratos ridículos, estamos acudiendo a la muerte de la TV colombiana, la misma que creó un referente de calidad, hoy sucumbe al facilismo de hacer bionovelas indiscriminadamente, de liderar como sea.

Por eso, es tiempo de reflexionar. Para 2014, las propuestas no parecen mejorar. Preveo un año mundialista y de elecciones en nuestro país, donde nos embutirán, “desde todos los ángulos”, noticias tendenciosamente contadas como en 2013 lo fueron  la elección del nuevo Papa, la muerte de Hugo Chávez o las elecciones del vecino país. Ya se sabe de los refritos que uno y otro canal piensan lanzar, ya sabemos que se nos vienen nuevas temporadas de concursitos de medio pelo o realities desgastados como Colombia´s Next Top Model 2, Idol Colombia o Desafío Marruecos, que, por mí, lo pueden hacer hasta en LGPM, y sigue siendo aburrido e inmamable –y lo dice alguien que cubrió cinco temporadas consecutivas-.

Por eso destaco la labor de canales públicos como Señal Colombia, ganador de cinco Premios de la Red de Televisiones Culturales de América Latina, TAL, entregados este 25 de julio en Montevideo, Uruguay, dedicados reconocer la excelencia y la calidad en la producción de contenidos que realizan las televisiones públicas y culturales de la región, y entre ellos a nuevos formatos como En Órbita, donde está presente mi muy apreciado Santiago Rivas, quien participó de Los Puros criollos, rescatados de esta saga en 2009 y 2012.

Y quien se une por mérito propio a este grupo de 21 producciones rescatadas en los posts anteriores, para este año, y aunque no sea una sorpresa para ninguno, es Allá te espero. Logró liderar por pocos días las mediciones de rating, pero la cuidada historia coral de amores y trata de personas sobrevivió a la no siempre excelente actuación de algunos miembros de su elenco. Tal vez su pareja principal no tuvo tanta química como se esperaba, tal vez no tuvo una franja que la lograra acompañar en debida forma, tal vez la lentitud de su historia de amor aburría a algunos y confundía a otros, pero esta fue de las pocas telenovelas con las que me pude encarretar de principio a fin. Desde su música, bien medida y sin mayores estridencias, hasta escenas donde actores de la talla de Carlos El Gordo Benjumea lograron imponerle el dramatismo necesario. Como olvidar esa escena donde Nazario renuncia a Magnolia a que ella siga atada a una relación donde su amor se esfumó, o cuando Cecilia se entera de la noticia de que Pacho, su hijo, aquel por cuya llegada a Estados Unidos había luchado hasta caer en el fondo de su propio infierno, moría en la frontera mexico-estadounidense.

Allá te espero se une al grupo que conformamos el año pasado en esta saga con La luciérnaga, Señora Isabel, Brújula Mágica, Quac, Hombres, El Siguiente programa, Música Líquida, Cine arte, Quien quiere ser millonario, La banda Francotiradores, Noticias Uno, Pecados capitales, Así se vio en televisión, Juegos prohibidos, Hasta que la plata nos separe, Pura Sangre, El último matrimonio feliz, las dos temporadas de Los puros criollos, NP& y La Bruja.  Para mí, ha sido todo un exorcismo televisivo, y preferiría retirarme en estos momentos de seguir escribiendo sobre TV en este medio, que fue – y aun siento – como mi casa por 5 largos años. Ya logré en este 2013 el mayor de los retos que esperaba cumplir, tener en mi haber el post mas comentado de este blog. Los años maravillosos/tenebrosos de la TV colombiana es mi gran legado a esta casa editorial, donde sé que he tenido agrias discusiones, muchas subidas de tono, y qué mejor que retirarme ahora, antes que lo peor llegue. Porque va a llegar algo mucho peor. Así lo temo.

Merci beaucoup!. Adieu!

@Pink_Sauce