Camilo Martínez (sí, el cieguito) ganó la segunda temporada de La voz Colombia

camilo_martinez_la_vozPara la gran final de la deslucida segunda temporada de La Voz Colombia T2, ya la mecánica no sería con  simples tecleadas repetitivas sobre la foto de quien se deseaba apoyar, sino con SMS al 55444. VALOR $1.914 IVA incluido  (jajaja, ¿qué creyeron, que todo este festival de la miseria iba a ser gratuito todo el tiempo?). Para arañar más votos, desde que se anunciaron cuáles serían los cuatro finalistas, en la noche del miércoles, se abrieron las votaciones… ¿pa´ qué necesitan oírlos berrear, digo, cantar, si ya saben a quién apoyar?

La final comenzó  con un potpurrí algo desordenado de temas de Carlos Vives de su álbum Corazón profundo. El samario estuvo presente en la gala final. Debería sentir pena ajena de lo mal interpretados de sus temas.

Comenzamos inspirando más lástima, con una nueva gala de Camilo, tan igual a las anteriores. Ese es su enorme talón de Aquiles, encasillado en un género, no se arriesga, y ni por error baja el codo con el micrófono. Uno ve una gala de Camilo, y ha visto todas a la vez. Y la misma crítica va para Anita.  Tras unos comerciales, turno de Jessica Agualimpia, con oooootra vez el mismo tema como de Iglesia cristiana. Bostezos y más bostezos con la intérprete cuyos chiros parecen sacados de Tierra Santa®. Cierra esta fase J Cadenas, uno de los concursantes mas anodinos, pero visto el repertorio, hasta mejor que él ganara, solo por verle la cara al papá de la Telepornomiseria televisiva chafacolera Made in Venezuela.

El cuarto lugar fue para J Cadenas, con un frío 14 %. Se veía venir. El tercero se lo llevó, con un 18%, Anita Moreno. La medalla de plata fue para Jessica Agualimpia, quien se llevó solo un 31%. Menos mal, tal vez tanta negatividad de mi parte sirvió de algo.

Y el galardón de 300 millones de pesos y un contrato discográfico con Universal Music  fue para Camilo Martínez, quien se llevó  un 37 %. Esto fue como ver Titanic, por más que repitas y repitas la película, igual el personaje de Di Caprio se va a ahogar. Y uno se siente un poco como los músicos del barco, porque tropezamos con el iceberg de la telepornomiseria. Cualquier parecido con la final de Colombia Tiene Talento T1 es pura coincidencia.

Bueno, así concluyó nuestro ininterrumpido cumplimiento a uno de los concursos más jartos y fastidiosos de la televisión colombiana, uno que pudo liderar con cifras ínfimas el rating, pero que va derechito pa´ la hoguera en Los años tenebrosos: 2013. Esperamos información oficial de Pambelé Records de cuando empieza a piratear el disco de Camilo: ojos que no ven…