Desafío África: eliminado Fabián en Fusión

Fabian Guzmán

El nuevo ciclo del Desafío África inicia en el episodio 61, en el cual Castillo da de comer a un chivo, que le produce hambre a la Estúpida Crespa (mamada del cuscús) quien jura y rejura que regresaría Martín, pero, oh, sorpresa, llegó Juan David, quien comenta los pormenores de la prueba, que deja a Castillo “viudo” y contento a muchos que ya estaban hartos de Martín. Sentimientos encontrados hay en el ambiente, sobre todo por la actitud hipócrita de Stephanie, una que se arrima al árbol que mas sombra le dé… claro, en esta etapa, el marujeo y la manguala están a la orden del día.

La prueba consiste en desenredar una cuerda eterna con los pies engrilletados por otra pista de obstáculos hasta llegar a la meta. Castillo sabía qué le corría pierna arriba y se esforzó por ganar ese brazalete, que le deja las puertas abiertas para rescatar a alguien, menos mal Martín ya no está. Pero esa protección no cayó en las mejores manos. Y ello lo comprobaríamos desde el episodio 62, pues Castillo ya habla, como plañidera, de las “traiciones”, del “vas pa´ fuera”, del “sartén”, de su marido Martín… que él ahora tiene en mente pa´sacar a todos los azules. Puro bla bla bla… Y ya la estípuda Crespa y su marido ya saben la que les corre pierna arriba.

La prueba del Desafío Final era una sopa de letras en Wolof, la lengua de la tribu Cerer, previo paso por la enésima pista de obstáculos de este programa. Resistencia mas  retentiva son las claves de este juego. Y terminó cayendo el brazalete en otras pésimas manos, las de la Estúpida Crespa, lo que hace que Fabián se sienta con un pie por fuera ya…

Para el episodio 63, podremos llamarlo “el episodio de los subtítulos de apoyo”, porque la cuchicheadera y el marujeo estaban a la orden del día. Fabián dice que ya logró encontrar lo que buscaba, que quería irse y necesitaba irse, que no lo salven, lo cual deja a más de uno con cara de poker. Y el tema está entre si matar o no el chivo para comer.

Ya en el terreno de juego, los votos quedaron así:

Carolina: 3

Fabián: 4

Y antes de saber quién era el salvado, cháchara absurda por el deseo de Fabián por querer irse, aun sin competir. Y así las cosas, Castillo optó por salvar a Claudia, con otro aroma de echada de perros, y si, le dieron a Fabián lo que quería, irse. Bueno, me ahorró minutos de juego aburrido y sin gracia y le dejó sin “estrenar” la diezbillonésima pista de obstáculos a la producción. Igual, esa la reciclan.