Caracol y RCN celebran: Gobierno prorrogará por 3 años concesiones de Canal Uno

canaluno_colombiaEsta es una nueva derrota para los televidentes colombianos. Ante el inminente vencimiento de los contratos de concesión de Canal Uno este 31 de diciembre, el Gobierno, a través del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones se prepara para prorrogar los contratos por 3 años a los concesionarios actuales, es decir CM&, NTC y Programar entre otros.

Aunque teniendo en cuenta la bajísima sintonía actual de Canal Uno y su paupérrima oferta de contenido lo más lógico sería tratar de mejorar la programación a través de una licitación, el Gobierno optó por la prórroga basándose en concepto de la Universidad Nacional según el cual las condiciones son muy inciertas para lanzar una licitación. Las condiciones a las que se refiere la UN son la entrada de la televisión digital terrestre y de la tecnología móvil 4G.

Según el establecimiento académico, esos dos factores, además de la próxima licitación del tercer canal, convergen para generar incertidumbre sobre el futuro cercano de la televisión abierta en Colombia, lo cual les impide poner un precio justo a los términos de una posible licitación de espacios en el Canal Uno.

¿Qué significa una prórroga del Canal Uno?

Significa que el Canal seguiría con la misma porgramación, muy similar a la actual y sin mejoras considerables que la pudieran convertir en una alternativa real a los gemelos malditos. Por eso celebran RCN y Caracol y es difícil no pensar que los dos canales privados a través de sus abogados, cabildantes y ciudadanos preocupados contratados puedan haber servido de catalista para que el Gobierno fijase esa posición, además ayudado por el curioso concepto de la Universidad Nacional.

Y es curioso el concepto de la UN porque certidumbre total nunca hay en los negocios. El trabajo de las bancas de inversión precisamente es el de cuantificar los diferentes factores externos, incluyendo esa incertidumbre, y ponerle números concretos de manera que sea viable lanzar una licitación rentable tanto para el Gobierno como para los posibles interesados.

Para una entidad que en este caso hacía las veces de banca de inversión, decir que “hay mucha incertidumbre” es una verguenza porque certidumbre nunca va a haber. Nunca se debió elegir a la Universidad Nacional por sí sola sino a un grupo de universidades públicas y privadas para asegurar la transparencia de este proceso. Aqui hay mano negra.