Bernardo Duque se alistaba para emprender batalla legal por el reconocimiento de sus derechos laborales

bernee-duqueDicen por ahí que no hay muerto malo. En el caso de Bernardo Duque no es una frase de cajón. Bernee, como lo llamaban todos por cariño, fue un gran hombre, un excelente padre, un deportista nato, un amigo leal, una voz única. Un artista.

La noticia de su prematura muerte deja un vacío inmenso en quienes lo conocimos. Luchó hasta el último día, quería vivir por y para sus hijas. Anoche perdió la batalla contra el cáncer, pero nunca perdió las ganas de vivir ni el optimismo que lo caracterizaba.

Su talento era inmenso. Se fue con sus sueños intactos, siempre quiso sacar un disco, cantarnos, deleitarnos con esa voz fantástica. Al programa concurso El precio es correcto le imprimió su sello distintivo, su alegría, su carisma. En momentos cruciales de su batalla contra el cáncer, Bernee grabó maratónicas jornadas de dicho programa (hasta cuatro programas por día) sin quejarse ni doblegarse. Este año no lo pudo hacer más pues la enfermedad reapareció: un linfoma que creía pesadilla del pasado.

Resulta triste y doloroso que Bernardo Duque haya recibido trato de ‘colaborador externo’ siendo en realidad empleado de Caracol. La figura utilizada en este caso es ampliamente conocida en el medio: el contratista crea una persona jurídica a través de la cual se vincula con el canal. En últimas es una práctica común mediante la cual se enmascara una verdadera relación laboral haciéndola pasar como un vínculo contractual con un independiente.

Bernardo, padre de tres niñas, debió enfrentar su enfermedad en condiciones de desigualdad laboral frente a otros compañeros de set como Iván Lalinde, por ejemplo, quien sí goza de contrato laboral. Como contratista independiente debió asumir el 100% de su salud y el 100% de su pensión, entre otras obligaciones, y aunque el canal lo haya mantenido vinculado como asegura su familia, nunca gozó de los derechos laborales que habría tenido con un contrato laboral que lo reconociera como empleado.

Bernardo Duque es uno más de los muchos trabajadores del Canal Caracol Televisión que se han acercado a nuestro proyecto Trabajo Digno para buscar asesoría jurídica en este tema de abuso laboral que destapamos con el caso del presentador Agmeth Escaf.

Bernardo aspiraba que la vida le diera la oportunidad de reclamar sus derechos laborales vulnerados y que el Canal por fin reconociera su calidad de empleado Talento Caracol, todo ello por el bienestar de su familia. A pesar de su juventud, de ser amante del ejercicio, de andar en bicicleta, de jugar al fútbol; a Bernardo le aterraba pensar qué sería de sus hijas en esas condiciones de precariedad e inestabilidad laboral debido a su condición de ‘prestador de servicios independiente’.

Por ello nos buscó y quedamos con él en apoyarlo en todo para que emprendiera la batalla legal correspondiente. La vida se le apagó antes de arrancar el proceso pero me atrevo a salir públicamente a hablar en su nombre porque él quería que con su ejemplo otros entendieran lo que se están jugando si continúan callados ante el abuso, se vieran en su pellejo, en sus zapatos.

Los gestos de duelo y las expresiones de pesar del Canal Caracol ante la muerte de Bernee contrastan con las decisiones tomadas en contra de su dignidad como trabajador. Duele mucho ver el silencio de sus colegas más cercanos, testigos del abuso al que fue sometido, ahora expresando voces de condolencia a su esposa y a sus hijas. Mejor harían en guardar silencio y no burlar su memoria. La justa reclamación de los derechos al Trabajo Digno no puede seguir siendo causa de temor, estigma, ni aislamiento. La insolidaridad es cáncer. El peor de todos.

En mi nombre y el de todo el equipo de Trabajo Digno, le reiteramos nuestro apoyo a Eliana, la esposa de Bernee, y a sus hijas, Alicia, Sahille y Paola.

María Antonia Pardo.