Tras el pollo-gate, Natalia Paris se ríe “de lo ignorante que es el pueblo colombiano”

natalia-paris-aloComo lado positivo, Natalia Paris encontró la forma de volver a figurar. En esta oportunidad, la modelo antioqueña a quien los mariscos le hinchan la cara afirmó, a propósito de la polémica por las hormonas en los pollos, que se ríe“de lo ignorante que es el pueblo colombiano”.

El pueblo colombiano en masa se rio de Natalia Paris cuando aseguró durante una firma de autógrafos en Bogotá que “las niñas entre 7 y 10 años “se están desarrollando” y los niños “se están empezando a volver homosexuales” por consumir pollo inyectado con hormonas femeninas.

En entrevista con Bocas, revista de El Tiempo, Paris intentó desquitarse afirmando que los colombianos son unos ignorantes “al no querer afrontar una verdad: los niños se están empezando a volver homosexuales porque están comiendo pollos que les inyectan hormonas femeninas”.

La veterana modelo convertida en pinchadiscos y protectora de la infancia cuya trayectoria no incluye la biología, la medicina, ni la investigación científica, debería limitarse a señalar que algunas versiones aseguran que el pollo “hormonado” presenta algunos peligros para la infancia heterosexual de Colombia. Al asegurarlo de manera tajante París se convierte automaticamente en uno de esos chistes que la han hecho tan célebre y perpetua la imagen de rubia tonta que ha logrado cultivar en los últimos años. El problema es que después de los 40 ser una mona estúpida no trae dividendos económicos. Es hora de que Natalia París consiga un manager que hable por ella o que, por lo menos, la obligue a pensar antes de hablar.

Natalia… ¿por qué no te callas?