Desteñido Lavadero busca nuevos presentadores pero primero debería buscar nuevo director

rodrigo-castro_lavaderoLa llegada de La red no le ha caido bien a El lavadero. Su desgastado formato palidece ante la bien montada competencia de Caracol. El programa de chismes de RCN consiste en una despedidora sala similar a la de Muy buenos días en la que se sientan tres personas: una modelo colombiana cuyas piernas vemos más que lo que oimos su voz, un carirredondo señor treintón que siempre está sonriendo y una señora cincuentona quién intenta superar el sobrepeso.

La lentísima hora de El lavadero se va contruyendo expectativa sobre algo que se va a decir “más adelante” para al final dar una o dos piezas de información —”baldados”— las cuales, en ocasiones, no pasan de ser información trasnochada o irrelevante. Ahora, para ser justos, no se puede juzgar al programa por la calidad de la información, pues es algo que le pasa también a La red y sobretodo a Sweet; sencillamente el mundo farandulero colombiano no da para más.

Pero sí se puede juzgar al Lavadero y, sobretodo a Ivan Charria, por la baja calidad de producción del programa y por no renovar el formato más allá de sus trilladas secciones de famosos manejando un taxi, el Paparazzito entrevistando actores del Canal en eventos del Canal, o parejas contestando preguntas sobre su relación. Tampoco ayuda ver al mismo Charria en “La chicharria” explotando la pobreza de las ciudades colombianas para producir televisión de bajo presupuesto.

Como si eso fuera poco, RCN y El lavadero menoscaban la inteligencia de sus televidentes. Las menciones a temas de Caracol en El lavadero son tan esporádicas, que el televidente pensaría que el canal de La Floresta no es el 50% del universo de los canales privados nacionales en Colombia. Pero sí lo es y, como tal, debería tener más cubrimiento en un programa sobre la televisión colombiana como lo es El lavadero. ¿Creen que el televidente es un idiota? Lo anterior también aplica a La red hablando sobre RCN, aunque en menor proporción. Me pregunto si Graciela Torres debe pedir permiso a Charria antes de hacer mención de Caracol en el programa.

Ahora hablemos de los presentadores. Mientras en La red tienen a cuatro especialistas en temas de televisión y farándula en un escenario moderno con un formato medianamente ágil, en El lavadero tienen a la Negra Candela sentada junto a dos porristas quienes hacen un papel similar al de Laura Acuña y Milena López en Muy buenos días: relleno. ¿Cual es el papel de Buitrago en el programa? Mostrar piernas. ¿El de Castro? Mostrar dientes. La información siempre es para después, mientras rellenan los minutos con las mencionadas secciones autopromocionales.

El programa termina con un invitado musical de bajo reconocimiento (ejemplo: Amador Padilla y su “Animusic”) y un baile en grupo con los presentadores del programa incluyendo a la arrítmica Negra Candela. A propósito, ¿por qué obligan a bailar a una señora de casi 60 años? De hecho, ¿por qué deben terminar todos bailando? ¿Esto es un programa sobre televisión o es Caliente de Univisión? Ojalá que Charria nunca dirija Noticias RCN porque al final obligaría a bailar a Felipe Arias.

La noticia es que RCN abrió las convocatorias a nuevos presentadores para El lavadero. No es claro si lo anterior supone la salida de alguno de los actuales (aunque a mi se me ocurren dos). Pero antes que cambiar presentadores, deberían cambiar de director. El concepto está desgastado y con Ivan Charria liderando no se puede hacer nada mejor. ¿Baldado?