Cinco viudas sueltas: lo bueno, lo malo y lo feo

cinco-viudas-sueltas-caracolTras el final de La promesa (que, en mi criterio pasó con más pena que gloria por la televisión colombiana) y un pomposo lanzamiento, Caracol estrenó hoy Cinco viudas sueltas. ¿Merecen las Viudas libertad absoluta, condicional o cadena perpetua?

Lo bueno de Cinco viudas sueltas

Por fin parece que entendieron los canales -o uno de ellos – que, en lugar de entrar a trasteos de horarios, el programa que debute debería reemplazar al que terminó. El motín con que inició la novela se sintió creíble en apariencia, aunque algo apresurado, pero solo hasta cuando comenzaron los letreritos de los nombres de los personajes (¿tan estúpidos nos consideran a los televidentes que ahora todo tiene letreros en Caracol?). Agradezcamos que no veamos en esta novela a Christian Tappan… por ahora. Les rescato el cabezote.

Lo malo de Cinco viudas sueltas

El título de la novela no devanó los sesos en el canal, acostumbrado a historias simplonas y de bochornoso paso reciente o pasado por la televisión colombiana como La hipocondríaca o La teacher de inglés. Lo peor es que se presta a lecturas, digamos, bastante “coprológicas”. El manido recurso al flashback respecto de la historia de Virginia y su esposo parecía una escena de otro episodio.

Heidy Bermúdez y Diego Cadavid no me parecieron una pareja creíble. Ella trata de hacer una Jasbleidys de Las detectivas y el Víctor con menos manteca, y fracasa en el intento. Ernesto Benjumea fue más de lo mismo; no le veo un personaje interesante o novedoso desde Hasta que la plata nos separe. La misma crítica le cae a Cadavid, casi calcado de El encantador – incluido su arresto, bastante inverosímil- o a Angélica Blandón como guardiana, casi igual a su papel en Tres Milagros, o a Coraima Torres como “señora de la high” en El último matrimonio feliz o a Claudio Cataño en A mano limpia, pero sin el pelo largo ¿Esta es otra novela con Efecto licuadora? Con la escena del allanamiento a la casa de Virginia, pude confirmar que en la ficción no saben retratar bien una diligencia judicial de esta naturaleza.

¿Es creíble que una persona cuyo esposo es investigado por captación ilegal de dinero (hacer pirámides, para los legos), puede viajar tan tranquilamente en un vuelo privado y luego pasar a hacer visita conyugal?

Lo feo de Cinco viudas sueltas

Que en Noticias Caracol de las 7:30 del día del estreno hayan hecho noticia la bastante irrelevante situación similar de la “viuda suelta” de un preso, demuestra que hasta de la manera menos subliminal nos quieren embutir esta novela. Es lo común de Caracol, hastiarnos con la publicidad de sus productos.

Ricardo Leguízamo me pareció con uno de los papeles más flojos del episodio. Sus escenas con Blandón se vieron más que aceleradas, al igual que las de Andrea Gómez y Andoni Ferreño (a cuyo personaje le eligió su apellido el peor libretista de Caracol) , y donde la vimos a ella con un calendario del…¡2012!. La escena del escándalo de la paciente encoñada me pareció infantil, floja. Y fue innecesaria la escena de Yidis (Heidy Bermúdez) depilándose… allí.

Horrible la musicalización, sobre todo esa versión tercermundista de Colgando en tus manos de Carlos Baute y Marta Sánchez. Parecían puestas todas las canciones a la loca. Y ni hablar del peinado de una de las extras con parlamento cuando Luly Bossa hacía la fila (la que le explicó como es una visita conyugal). Olía a peluca a kilómetros, y era innecesario.

Lo interesante de Cinco viudas sueltas

Que como reacción a su lanzamiento, los del canal de las tres letras anuncien que su nuevo prime time “comienza a las 6 p.m.”, descongelando productos sobre los que ya casi perdíamos cualquier fe de salir del Efecto Vostok como Un sueño llamado salsa o Las santísimas, es algo que podemos tomar como preocupante; para los de Las Américas, claro está. Es evidente que han intentado de todo en la franja vespertina (a.k.a. el prime time de las empleadas de servicio), y hasta un producto de pobre calidad como Tu voz estéreo logra colarse en el top 10 de programas más vistos.

Con todo, no sé a qué juegan los del canal de Ardila Lülle. Por obra de un plumazo, el prime time sigue siendo el mismo, ya que la gente suele estar llegando a casa entre las 6:30 a las 7:30 p.m. Eso denota la escasa fe en sus productos “congelados”. Y más cuando el peor error cometido en este 2013 es haber estrenado Colombia tiene talento 2, que les hizo perder el liderato de la franja.

A mí que me muestren esas cárceles tan resocializadoras en este país, con emisora y todo, pues no dejan de ser muladares denigrantes, y lo dice alguien que sabe de qué habla.

¿Asumimos que Luly Bossa era una cougar con su boy toy a bordo? Se veía bastante lamentable, algo ridícula. La escena de sexo entre ellos se vio metida con calzador. Heidy Bermúdezla vida imita al arte, ¿verdad? Saludos desde la cárcel de Palogordo… si, te lo digo por esa escena muy bondage de la visita conyugal.

Pronóstico de Cinco viudas sueltas

Aunque no es una historia que ni engancha pero tampoco aburre, logrará buenos ratings en Colombia, en su debut, en muy buena parte, por el arrastre que le dará un Desafío África con tufillo analíesco, pero necesitará afianzar mas los personajes, pues el éxito de una serie coral es hacer atractivas todas y cada una de las historias que se entretejen en ella (eso hizo exitosos productos como Pecados capitales o El último matrimonio feliz). Pero aquí todos los conflictos quedan al paupérrimo nivel de un episodio barato de Tu voz estéreo o Mujeres al límite, pero en edición nocturna (sobre todo con la primera, por la emisora donde está César Mora); dadas las vertiginosas y rocambolescas transiciones de las escenas.

Mi puntaje es de tres puntos sobre diez (3/10). Si, señores de emisoras de pueblo (Tolima, Los 40 y demás) y pasquines de quinta (Qué hubo, etc): ya hice de nuevo la tarea por ustedes. Plagien con confianza este post sobre Sex and the City + Prison Break… and the tercermundismo.