Las 10 razones más importantes para no ver Desafío África: el origen [Estreno]

desafio-africa-origenTras cuatro años consecutivos cubriendo para esta Casa Editorial, pobre pero honrada, uno a uno los episodios del reality show más trillado de la televisión chibchombiana, es justo decirles a los del canal de La Floresta unas cuantas cositas que esperaría no ver más en su programa o por las cuales no vería mas su programa.

1- Las mismas pruebas repetidas

En serio, ya está muy cansón que todos los años, las puñeteras pruebas consistan en armar diez mil rompecabezas (frecuentemente en azul, naranja y verde, porque ese estilo cr0mático muy poco ha cambiado), o las deliciosas pruebas aquellas donde el alambre de púas es elemento sine qua non. Decía un lector que de poco sirve invertirle un buen billete a las locaciones de este programa, si veremos por enésima vez la prueba de derribar las múcuras o los platos con el nombre de cada equipo, el arrastre bajo, la pesada bola que deben llevar todos los del equipo por unas eternas pistas de obstáculos, la de subirse en plataformas para derribar a los luchadores de cada equipo o aquella donde se cuasi desnudan para arrastrar al jugador de otro equipo por fuera de un terreno de playa. O sea, en el Survivor gringo son más creativos a la hora de integrar la locación al diseño de una prueba.

2- La cancioncita de Iván Villazón

Si en Protagonistas fueron capaces de jubilar “El poder de los sueños” de Alejandro Lerner (para los que no sabe de qué les hablo , es esa canción que dice “Hay una luz, en algún lugar…” ) y el “No me rendiré…”   ¿tan difícil lo tiene Caracol de mandarme otra canción que no sea el tema de Villazón, que data de 2002? Se entiende que haga alusión al tema del programa, pero ¿en diez temporadas no han podido tener alguna idea creativa mejor? (eh, mirar el punto anterior, la respuesta es no).

3- Los aburridores juicios

O la repetición de la repetidora de las mismas preguntas pendejas al equipo que va de Juez de cómo se sienten por haber ganado la prueba o a los perdedores de como se sienten por estar ad portas de eliminar a alguien. Multipliquen eso por 10 veces por temporada como mínimo y luego por nueve temporadas y se darán cuenta de lo mamón que es. Y como este año la idea es volver al origen, me imagino que volvemos al esquema de la “eliminación por carambolazo” en donde los perdedores votan, usualmente por la ficha más débil, y los ganadores rescatan a la misma, para que quien quedó en segundo lugar en votación sea el eliminado (así fue en 2004). Ah, y por favor, que este año no nos salgan OTRA VEZ con la retahíla del “colombiano ejemplar”, toda vez que a) Un reality, en cualquier parte del mundo, no es para buscar la gente más honesta -ni para eso sirven los experimentos con billetes tirados en el suelo de Séptimo Día, b) El mismo canal se contradice en criticar el juego sucio y volverle a dar la oportunidad a Martín, solo por la polémica del año pasado.  y c) La misma mecánica convivencia-competencia saca lo peor de cada persona por la ambición del premio. Si no, esto sería aun más aburrido de lo que es.

4- Víctor Mallarino

Daba física pereza verlo en TV con sus prosaicos libretos llenos de pura palabrería barata y preguntas que se respondían en si mismas. Eso hizo más infumables las temporadas del 2009 y 2010 de lo que ya de por si eran. Menos mal no se ha sabido que haya viajado a Senegal, aunque, en un reality de noventa y pico de episodios, cualquier cosa puede pasar…

5- Las buenas para nada

Admitámoslo, todos los años a algún equipo se la montan con una concursante que no hace un reverendo carajo, sino estorbo. Ah bueno, en la lista de este año, ya sabemos que repite Silvia Becerra y que ya eliminaron a Mónica Rodríguez, que se deberá traumatizar hasta si se parte una uña, así que Caracol no cambia. Es curioso que este año, a diferencia de las nueve temporadas anteriores, y controvirtiendo un punto de lo que debería ser el verdadero volver a los orígenes, no fue nada “democrático” la elección de participantes. Al menos darle el mismo pan y circo al pueblo de hacer esas filas kilométricas para optar por un cupito en el puesto de los retadores, pero, si en ellos metieron a otra ex reina de belleza de certamen Lista H, ya vayan haciéndose una idea de las calidades que veremos en 2013.

6- Las pruebas de capitanes

Evidente relleno entre semana que sólo sirve para subirle el ego a participantes que luego no se ganan ni pa’ los tintos. Si, Martín Suarez, te estoy (d)escribiendo a ti. Y si este año se reinstaura lo del premio y castigo de la temporada del 2004, qué pereza será… Pá esa gracia, jueguen a perder todo el tiempo, y ya antes de la Fusión fájense a ganarlas todas para ver si, remotamente, se ganan la platica. Sin trampas esta vez, señor Suarez.

7- El peinado de Margarita Rosa

Bob Patiño de Los Simpsons o cualquier león de las selvas africanas debe tener envidia…

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8-La montadera a las regiones

Ya de por si era un avance que este año no fuera otra lucha de regiones, la revancha de la revancha de la súper revancha, pero de que habrá roscas regionales, las habrá, y ya veremos las que se van a armar por ello.

9- La trasteadera de horarios y la embutida masiva de comerciales

Caracol no entiende esto, ahora saben que La hipocondriaca está en la inmunda de sintonía, apenas medio suban a cifras de dos dígitos, te zamparán tres horas de Desafío, dos y media de ellas, con comerciales desde el vamos. Cualquier parecido con lo que hicieron con Yo me llamo T2, pura coincidencia…

10- Las reflexiones de los concursantes

Son tan “profundas” las palabras de los participantes de todos los equipos antes y después de las pruebas. Si, ya sabemos que todos quieren ganar, que todos desean Playa Alta, que Playa Baja es para comer m….  o los que sean sus equivalentes en territorio senegalés) pero ¿necesitan repetírnoslo dos o tres veces por semana? Peor aun, este año repite Daniel Cortés, el autor de las intervenciones  más delirantes; o Fabián, de los cachacos de 2009, el hombre más vendepatria que haya pisado este reality. Y ni hablar de las sesudísimas intervenciones que podrían tener Mónica Rodríguez creyendo que esto es Mujeres al límite versión tropical (menos mal que no dura mucho) o la infame Silvia Becerra, versión Caracolera 2.0 de Laura Acuña.

Como verán, lo mejor para que todo esto se diera es que no haya más Desafío. Igual, dejemos que en La Floresta se gasten su buen billete, que Margarita Rosa empiece a patalear con medio Twitter por lo que pase en el programa, que sigan las filtraciones del Mono y de Doña Graciela sobre a quién sacaron o cuales son los finalistas, acertadas o no…