Los años maravillosos de la televisión colombiana: canales regionales, tv por cable y las mejores telenovelas colombianas (1981-1991)

jota mario valencia promecComo un paso en la integración de las regiones a la capital, y por medio de una sociedad establecida entre INRAVISION y las Empresas Departamentales de Antioquia (EDA), se establece en Antioquia el primer canal Regional. La sociedad fue establecida el 21 de Diciembre de 1984, y el canal conocido como Teleantioquia fue inaugurado finalmente el 11 de Agosto de 1985. Con la creación de este canal se abrió la puerta para el surgimiento de otros canales de orden regional en los años siguientes. Es el caso de Televalle, conocido ahora como Telepacífico, Telecaribe, Telecafé, Canal Capital, entre otros. El 6 de Marzo de 1985, el Gobierno de Belisario Betancur abrió la posibilidad, mediante le Decreto 666, de prestar el servicio de Televisión pos suscripción. Para ello se abrió licitación hasta el 30 de junio del mismo año, presentándose un total de 15 propuestas.

Finalmente la licitación es ganada por la empresa TV Cable y entra en funcionamiento el 18 de diciembre de 1987. Cuatro canales mas eran emitidos entonces por medio de este sistema: Deportes, Latino, Familiar y Cine. Para ese entonces la televisión nacional contaba con tres cadenas: Cadena Uno, Cadena Dos y Cadena Tres. Las dos primeras trabajaban bajo el esquema de concesión (la programación estaba en manos de empresas privadas, que licitaban cada cierto número de años) mientras que la Cadena Tres (futura Señal Colombia) era completamente estatal y enfocada en programación educativa y cultural.

El Congreso de la República junto con el presidente Cesar Gaviria Trujillo, en sesión ordinaria, el 15 de Diciembre de 1990, aprueban la nueva legislación sobre Televisión. Esta nueva legislación apuntaba a fomentar la industria televisiva; amplió los periodos de las concesiones a seis años con el fin e darle estabilidad a las empresas dedicadas a dicha industria. La nueva constitución política del país creó, en 1991 la “Comisión Nacional de Televisión” como único órgano autónomo para regular los destinos de la televisión en Colombia.

En este largo periodo de tiempo, nuestra televisión desplazó a la radio como eje de las reuniones familiares, gracias a ella el país pudo verse reflejado y darse a conocer. Cómo olvidarnos de comedias como Yo y tu, que duró 20 años al aire (y sin ser un bodrio como Padres e hijos), y de la cual derivaría Don Chinche, comedia costumbrista producida por RTI. Recordemos el Teatro Popular Caracol, que adaptó grandes producciones de la literatura universal y latinoamericano, y que fue cuna de actores como Víctor Mallarino o María Cecilia Botero; o El Cuento del Domingo, donde se exploraron producciones propias.

Imposible dejar de mencionar una novela macabra pero magistralmente actuada como La abuela, o productos como Los Cuervos, Pero sigo siendo el Rey, Cusumbo, Dejémonos de vainas (hasta cuando saltaron el tiburón con la boda de Teresita), Gallito Ramírez, Azúcar, Dialogando, La Vorágine, Amar y vivir, ¿Por qué Mataron a Betty si era tan buena muchacha?, San Tropel, Caballo Viejo, Quieta Margarita, La casa de las dos palmas, Escalona, Calamar, La pezuña del diablo, Los Pecados de Inés de Hinojosa, El ángel de piedra, Cuando quiero llorar no lloro, Las Ibáñez, Revivamos nuestra historia… en fin, tantas producciones que marcaron un sello identitario para la televisión colombiana, que trataba de hacerse su espacio en el mercado televisivo, que hasta bien entrados los años noventas todavía lideraban las sobreactuadas telenovelas venezolanas como Topacio, Leonela o Cristal, o las lacrimógenas mexicanas como Los ricos también lloran, Corazón de piedra, Colorina, Rosa Salvaje, Cuna de lobos o Mi segunda madre, varias de ellas que estuvieron en el prime time, ya que en ese entonces no existían normas que limitaran las cuotas de pantalla de producciones extranjera en dicho horario.

En nuestro país también vimos los doblajes de series americanas, aun con desfases de muchos años, pero bajo el canon latino, y despertando las mismas pasiones o emociones como Dallas, Dinastía, Los magníficos (The A-Team), Profesión Peligro (The Fall Guy), Los ángeles de Charlie, Tres son compañía (Three’s Company), Chip’s Patrulla motorizada, Blanco y negro (Diff’rent Strokes), El show de Benny Hill, ALF, V, la batalla final, El crucero del amor.

En las tardes y fines de semana, los niños nos debatíamos entre la televisión educativa cultural, aprendíamos a leer (como en mi caso) gracias a Plaza Sésamo o con El tesoro del saber, a hacer manualidades con Puedo hacerlo yo, nos entreteníamos con las aventuras de He-man, She-ra, Mi pequeña maravilla, La pequeña Lulú, La abeja Maya, Heidi, Las aventuras de Tom Sawyer… hasta con las lacrimógena José Miel o Candy Candy o programas nacionales como Animalandia, Ver para aprender o Los Dumis. No podemos olvidarnos que en esas épocas, hasta Jota Mario Valencia era un presentador al que se le cogía cariño, gracias a programas como Educadores de hombres nuevos, Telesemana, el Noticiero Promec o Los tres a las seis, donde compartió créditos con doña Gloria Valencia de Castaño, quien se consolidó con Esta noche si, Naturalia y El precio es correcto y con Pacheco, que tambien nos deleitó con Compre la orquesta y El programa del millón.

No olvidemos personajes como Lina Botero y Esta es la moda y Los 10 mejores de la música o al difunto Saul García con Saúl en la olla o Guerra de estrellas. Tambien a Virginia Vallejo junto a Jorge Barón en El show de las estrellas (cuando no era la guisería que es hoy el programa de don George); o a Julio Sánchez Vanegas con Espectaculares Jes o al desaparecido Jimmy Salcedo con su inigualable El show de Jimmy.

En fin, esa era, a grandes rasgos, nuestra televisión antes de la licitación de 1992. No era perfecta, tampoco faltaban los programas guisos (Musidramas podría ser un claro ejemplo de ello), pero era nuestra, auténtica… ¿en qué momento perdimos el norte? Léalo en los 21 posts de Los años tenebrosos y descúbralo usted mismo. Por ahora, me despido, tras 4 largos años acompañándolos con mis posts, con los que pidieron estar o no de acuerdo, pero que siempre hice con el firme propósito de polemizar, plantear mi punto de vista, entretenerme e informarlos. Au revoir.

[Wikipedia, Colombia Aprende]

Unas cortas lineas para dar reconocimiento público al autor de este y tantos otros posts quien nos ha acompañado por varios años y por motivos personales ha anunciado su retiro del cubrimiento habitual de programas de televisión. Su estilo, sin duda, ha sido un factor fundamental para consolidar a LaFiscalia.com como un medio importante en temas de televisión colombiana. Le enviamos un caluroso saludo y los mejores deseos para su futuro. 

-A y ML