Los años tenebrosos de la televisión colombiana: Pura sangre [2007]

El 2007 fue un año bastante curioso en cuanto a propuestas televisivas de los canales, no precisamente por su calidad, sino  por lo que intentaban para figurar, aplicándose entre ellas un fastidioso efecto espejo, como lo comenta uno de nuestros activos foristas, en un año donde  la hoy extinta CNTV dio vía libre al tortuoso camino del tercer canal, por lo que RTI entregó todos sus espacios en el Canal Uno. Y también fue el año en que se creó LaFiscalia.com.

Por los lados de La Floresta, su única producción destacada, tanto por la crítica como por el rating fue Nuevo rico, nuevo pobre, historia bastada en un “cambiazo” de bebés de hace algunos años en Cartagena, donde John Alex Toro hizo de contraparte  humorística con Martin Karpan. En lo personal, aborrecía esta novela, por ser el cliché de los clichés de Caracol: las mismas locaciones patéticas de sus “comedias de oficina”, sobreactuaciones a diestra y siniestra, los mismos pobres gritones y sobreactuados, casi los mismos que mostraba una producción de RCN de ese mismo año: Novia para dos, en el que Lincoln Palomeque hacía el papel de dos hermanos separados alnacer, pero si él no rinde ni para un papel, ni hablemos de dos. Manuela González como protagónica es una excelente manera de desperdiciar del dinero de cualquier canal, y ni hablemos del resto del elenco, una partida de ricos superficiales, hipócritas y dedo parado vs unos pobres guisos pero “echa´os pa´lante”

Caracol también le siguió apostando a las grandes superproducciones de Tele(in)mundo, con un ostensible fracaso como lo fue El Zorro, la espada y la rosa.  Como si no hubiera aprendido nada de lo que fue La dama en el pantano, esta vez, la telenovelización de las aventuras de El Zorro nos mostró un prospecto de telenovela de época que era todo un insulto a la mediana inteligencia de los televidentes. Y es que Christian Meier tiene tanto carisma y éxito en nuestra televisión… Pero eso era nada comparado con el frustrado debut actoral de Marbelle en la sobreactuadísima e insoportable Marido a sueldo, inverosímil historia de una familia dueña de una empresa que vendía pollos, donde le buscaban un enamorado, siendo este el frustrado debut y despedida de Daniel Kuzniecka en nuestra televisión.  No fue un año especialmente favorable para los protagónicos extranjeros.

Caracol siguió estrenando telenovelas de manera absurda, algunas con ideas dignas de un niño de prekinder como la sobreactuada y bochornosa Pocholo, que ellos creían que tenían entre sus manos la versión criolla de Norbit, pero, recordemos que la película de Eddie Murphy era malísima, y aun peor lo fue la telenovela protagonizada por ( favor sentarse, que esto los hará irse para atrás) Orlando Valenzuela. Manteca a raudales destilaba Nadie es eterno en el mundo, insoportable telebobela enmarcada en la industria de la “música popular” que tenemos el ingrato castigo de ver en retransmisión en estos momentos, de la mano de una pareja que no tenían ni cinco de química: Juan Pablo Posada y Adriana Bottina. Lo mismo podríamos decir de Sobregiro de amor, donde Zharick León no despertaba sino bostezos, Juan Pablo Raba no convencía a nadie y seguíamos mamados de ver a Robinson Díaz.

Otros estruendosos fracasos caracoleros de ese 2007 fue el reencauche de la novela chilena Montecristo, que nos demuestra que Paola Rey como actriz es una excelente cachifa, que las novelas chilenas no funcionan en nuestro país; o El ventilador, donde estrenó sus dosis salinas Carolina Guerra y Marlon Moreno seguía encasillado en si mismo.

Pero por los lados de RCN, casi todas las propuestas dramáticas tampoco se salvan de la quema: Produjeron Mujeres asesinas y las “asesinaban” con un pésimo horario. Lanzaron Sin retorno, y no le permitieron tener una señal identitaria con la producción anteriormente citada. Lanzaron en las tardes Zona rosa y les ganaba en rating hasta Padres e Hijos; y por último, el reencauche de Las Juanas, ahora titulada La marca del deseo, le fue tan mal en rating, y es que a la fresca historia de 1997 le enredaron tanto la trama que la gente terminó viendo la telenovela, a las 3 de la mañana.

Una que si tuvo las mieles del éxito entre la teleaudiencia, pero que a mi modo de ver era sobrevalorada fue La hija del mariachi, inverosímil historia con la que Mark Tacher vino a Colombia, con todo lo que ello conllevó. A la gente le podía gustar la música que, en riguroso playback, interpretaban Carolina Ramírez, Gregorio Pernía y el mexicano (incluso lo hicieron en el reinado de belleza de aquel año), pero esta es de esas producciones que ni me la masticaba y mucho menos me la tragaba.

Ahora bien, en materia de formatos de telerrealidad, ambos canales se rajaron: RCN picó en punta con El jugador, pero no le dieron continuidad; lanzaron una soporífera versión de Factor Xs que ganó de nuevo Jose Gaviria con la voz de Camilo Echeverry, el Justin Bieber criollo ( risas) y ni hablemos de cómo se tiraron el formato de La isla de los famosos: Una aventura maya el intrincado mecanismo de parejas entre famosos/no famosos, los 4 equipos y lo predecible de las pruebas , aunado al escaso carisma de famosos y no famosos, hicieron que este reality no fuera renovado para una temporada más.

El que si la recibió, y por los pelos, fue Desafío 2007, por Caracol, a pesar de ser la temporada más sosa de todas: en ella vimos a Jair Romero como primer eliminado, a los cuchachos a los que él pertenecía haciendo el ridículo, a los catanos dando pena ajena y a los pelados liderando de principio a fin la competencia; ah, y notamos las mismas críticas a las pruebas que hemos hecho desde 2009, en especial porque mas de un participante salía malherido de las pruebas, como pasó con la cuchacha Sandra, que vivió con collarín ortopédico casi media temporada. Y es que la dupla Lina Marulanda-Juan Pablo Llano era tan carismática como un funcionario del Ministerio de Hacienda; y ni hablemos de la mayor descarga de telepornomiseria: Nada más que la verdad; donde a fuerza de polígrafo, Jorge Alfredo Vargas veía cómo sus invitados vendían su dignidad, como el del video que adjunto, con esa frase tan dura pero tan diciente como “100 millones serán su familia de ahora en adelante”.Personalmente amaba este programa, lástima la pacatería de este país, que no lo dejó tener una segunda temporada, sacándole los chiros sucios a más de uno, o viéndolos humillarse para irse con las manos vacías por el más mínimo error; donde la gente caía lo más bajo posible, y eso que no estaba Analía Michelengeli de por medio.

En otros formatos, el 2007 vio el final de Yo, Jose Gabriel en RCN, quien al año siguiente terminaría en las toldas del canal del molusco y también el debut y despedida del enésimo intento de Carlos Calero por figurar: El gran chou -sic-, y es que si de por si Sábados (in)felices estaba en la inmunda ( aun con sus 35 años en ese entonces), tratar de imitarles y encima competirles era rizar el rizo.

Pero bueno, al menos nos queda, como ya es habitual, nuestra Rescatada del año. Y por tercer año consecutivo, esta rescatada viene de RCN: Pura sangre, esa telenovela de villanos muy bien definidos y que duró lo justo, sin alargues, porque sus mismos protagonistas se negaron. Y es por esa actitud que merece estar al lado de ese selecto grupo que, desde La Luciérnaga hasta llegar a Hasta que la plata nos separe, pasando por Cine arte Pecados capitales.

Dios mío, en tus manos colocamos la bazofia que ya pasó, y los bodrios que llegan…