Los años tenebrosos de la televisión colombiana: Muy buenos días [2002]

Seguimos en esta ardua labor de recordar los intrincados motivos de porqué nuestra televisión nacional tiene tan escasa calidad actualmente, y aterrizamos en el año 2002, año electoral, por cierto, donde vimos afincarse definitivamente a la telerrealidad en nuestras pantallas. Comenzó otra vez Caracol bien temprano sus deberes con Popstars, concurso que buscaba las integrantes del grupo que se conocería, por breve tiempo, como Escarcha. Aunque parecía un buen programa, no dejaba de incomodar cómo una one hit wonder como Yolanda Rayo se atrevía a cerrar los sueños musicales de muchas aspirantes que tenían, en mi criterio, mas talento que mas de una de las cinco elegidas finalmente, pero de este programa saldría carne fresca para otra producciones del canal, como lo veremos en el post del 2003. La labor continuó, para ellos, con la segunda temporada de Expedición Robinson, esta vez subtitulada “El Desafío” (si, desde ese entonces nos ha tocado oir la cancioncita de Ivan Villazón, que no vemos la hora de que apague su llama), en donde se repetían casi calcaditas, las mismas premisas del programa anterior, lo cual nos demostró la bastante reducida creatividad – o estrechez del formato- del canal de la Floresta, por mas que esta vez la playa fuera dominicana y no panameña, o de cuan polémicos podrían resultar personajes como Jean Pierre y su tristemente célebre careta de snorkel.

Por otra parte, las propuestas dramáticas del canal del molusco la verdad, no eran para tirar cohetes, y ello explica el porqué, lo que había comenzado como un formato de una hora se iba extendiendo y extendiendo, dejando poco lugar a la edición: Una aburrida y desabrida María madrugada, donde Robinson Díaz hacía el papel de socorrido galán de Natalia Betancourt, otra de las actrices que se repiten a sí mismas en todos sus personajes.  O una sobreactuadísima Siete veces Amada, donde uno sentía estar viendo la versión alternativa de Traga maluca, telenovela también protagonizada por Umaña pocos años atrás y que ya fue arrojada a la hoguera en el post del año 2000. Deliberadamente dejo de incluir aquí una producción… en el próximo post sabrán por qué.

De igual forma, Caracol quiso rescatar el horario de las tardes, donde ya hacía metástasis la infumable Padres e hijos con sus libretos rocambolescos, y lo hizo con formatos que finalmente, no cuajaron:  Las tardes de Maria C, con María Cecilia Botero (que abandonaría el espacio para irse a la competencia, como leeremos líneas abajo)  y Tres puntos aparte, extraño formato que pretendió unir a Adriana Arango (la hoy detenida, no la ex de Robinson Díaz), Martín de Francisco y Pacheco. Hay cosas que no pegan ni con gota mágica… y esto.

Por los lados de Las Américas, aunque trataron de seguir sacando réditos del ya lejano éxito de Yo soy Betty la fea, los derivados respectivos no lograron mayor éxito: Ecomoda y Betty toons (en la ya desaparecida franja de Jack el despertador) fracasaron por diversos motivos: en el primero, la ausencia de fuentes reales de conflicto malogró el ya de por si forzado final de la novela original. Si la historia se centraba en las aventuras del “Cuartel de las feas”, carecer de una antagonista como lo era “La Peliteñida” – Lorna Paz declinó de hacer parte de este spin-off-  restaba impacto a una historia donde la fea ya no lo era, Armando ya fastidiaba por estar encasillado en su mismo papel de cretino medio amistoso y lo demás…era puro relleno.  Y ni hablemos de la serie animada, que partía de premisas falsas que no se derivaban de la serie original, como que varios de los personajes adultos de la novela se conocían desde el colegio. Además, es que hacer animación en Colombia, tratando de hacer una historia coherente y atractiva no es labor fácil.

De otra parte, RCN optó por telenovelas  y series que naufragaron por pésimos horarios o aún peores elecciones de elenco: La lectora, a pesar de ser narrativamente bien intencionada en principio, se tropezó con las poco claras políticas del canal en cuanto a su emisión, que dejó fríos a los pocos a los que les interesó.  El precio del silencio nos dejaba a una pareja protagónica poco verosimil (Juan Sebastián Aragón y Carolina Sabino), unos villanos sobreactuadísimos (Mónica Franco y Marlon Moreno) y un elenco tan incoherente donde estaba hasta Jorge Tomillo Pérez. Ni los libretos de Gustavo Bolívar sirvieron para mantener este despropósito al aire. Una suerte aún más discreta tuvo Noticias calientes, comedia poco hilarante donde Paola Turbay fungía como una protagonista tan fría, desabrida, apática e irrelevante como la serie en sí misma. Ni Angelly Moncayo como una villana que sin tapujos quedaba ligerita de ropas o Ernesto Benjumea como el galán en apuros salvaron esta serie dominical de su previsible cancelación.

Así las cosas, RCN necesitaba algo para oxigenar su alicaído prime time, y entraron de lleno en la onda de los realities con Protagonistas de novela.  Catorce participantes dieron la largada (7 hombres, 7 mujeres), y el tiempo nos demostraría la composición química del menjurje, de esta pléyade de malos actores: encueratrices mas famosas por sus videos porno amateur que por sus actuaciones (video de Erika Marquez, video de Ana Kanina Soto), ex reinas de belleza que solo recordarían sus ilustres progenitoras (María Paola), gente sacada de la putrefacta factoría “actoral” de Uniautónoma TV. – que es el nivel más bajo de mediocridad existente, ni siquiera superado por Marbelle o la Perubólica- (Juan Camilo, si , el mismo manteco que se tinturó el pelo), gente que terminaría actuando en la competencia (Daniel, Tiberio, Pedro) o participando de otros realities de la cadena (Carolina), chusma intrascendente de relleno – no ganarían ni de coña- y dos bodriazos de primer orden ganaron la competencia: Jaider Villa y Ximena Córdoba, por x o y factores ( no confundir con Factor X, que ya tendrá su turno en estas líneas) ¿Porqué ganaron?: Porque al pueblo colombiano le gusta sentir lástima y votaba al mediocre de Jaider, que se las tiraba de valiente, pero era un petardazo. Y la condición de madre soltera de la Córdoba enternecía, pero a mí no me convencía. La casa estudio de Miami fue testigo de muchas actuaciones de tres centavos, dirigida por una María Cecilia Botero hasta ese entonces creíble.

Pero pronto, RCN vería como sus ídolos de barro fracasaban una y otra vez: A Jaider le dieron la labor de subirle el rating a una también decadente Milagros de amor– otra de las mediocridades del canal en comento en ese año, pseudo protagonizada por Gregorio Pernía haciendo de un falso sacerdote y Maritza Rodríguez- y la terminó hundiendo. A Ximena, le dieron un papel de quinta en la ya olorosa a cloroformo y vomitiva Francisco El Matemático – la respuesta rcnista de Padres e hijos, pero en la noche- y me comentan mis fuentes de alta infidelidad que la terminaron sacando por incumplida y petarda.  Tambien cabe destacar el asunto del uniforme que los ataviaba: una camisa negra con el nombre de cada uno de ellos estampado, digna de un hospital de retrasados, pero que se terminó volviendo moda, pasajera, pero moda.

Y para ponerle la cereza a este postre de mediocridad, la angustiosa búsqueda de RCN a una competencia atractiva a Día a día le llevó desde intentar con un magazin de sofá como Hasta ahora me desayuno, con Adriana Arango (si, la misma, que, tras fracasar aquí, se iría a la competencia) y luego con  Muy buenoss días… donde vino a aterrizar Jota Mario, tras salir casi pistoleado del canal de La Floresta. Este maldito cáncer matutino, en sus albores, contaba con las risotadas macabras de Yaneth Waldman y los profundos aportes intelectuales de Carolina Cruz. Y es que desde ese entonces se consolidaba la nueva “trinidad” de las noticias de farándula del canal de las tres letras, con Andrea Serna a la cabeza, junto a Claudia Bahamón y Adriana Tono,  tras la salida de Catalina Aristizabal rumbo al canal Uno.

No olvidemos aquí el “gran cubrimiento” (y aburrimiento) que ambos canales privados le dieron a los partidos de Korea-Japón 2002, torneo  -donde no jugaba Colombia- cuyos partidos en horario de madrugada hacían las delicias de los celadores. Y ni hablar de los “neutrales” debates a los candidatos presidenciales, en medio de la ruptura de las negociaciones del Caguan y el secuestro de In-greed Betancourt…

Por los lados de los canales públicos, mas exactamente en el Canal A, el Noticiero En Vivo 9:30 suspendió operaciones a finales del 2002. Pero, irónicamente, donde unos sucumben, otros logran ser los rescatados del año… esta vez el honor se lo lleva Noticias Uno, la red independiente, que asumió el rescate de la franja noticiosa del canal Uno los fines de semana y festivos, y donde recaló la precitada Catalina Aristizábal, en una jugada bastante comentada en su época. Fue el manejo que tuvieron de los sucesos que fueron noticia en aquel año, lo que lleva a que se ganen con méritos esta selección. ¡Cómanse esa, Vicky Dávila y Claudia Gurisatti!

Y bueno, así han sido las cosas, y así se las hemos contado, por este 2002. Dios mío, en tus manos colocamos la bazofia que ya pasó, y los bodrios que llegan…