Artistas chirrys le declaran guerra al reggaetón (polémica)

 

 

 

 

 

 

 

Tal y como la payasada de Gregorio Pernía a comienzos de este año contra Jeta Mario (esperamos que no), ahora el mundo del entretenimiento en Colombia tiene otra causa   en la cual enfocar su energía: Los artistas chirrys que hacen música que vagamente recuerda a nuestras raíces y que la llaman pretenciosamente “rock-pop”, han declarado guerra abierta contra el reguetón, que ha invadido la radio colombiana.

Naty Botero, Wamba y Doctor Krápula se quejan en esta nota de televisión  y en Twitter  que están hartos de no tener espacio en la radio,  y de que este género musical sea tan grosero y directamente sexual.

Por otro lado, reggaetoneros como el mal vestido Maluma, o el cretino de Rikon, dicen que cantan lo que la gente quiere oír, y los de las emisosras solo dicen “hala, es popular, nosotros solo ponemos lo que es popular”, y otras excusas lo mas de patéticas.

Estos artistas solo han expresado el inconformismo de muchos ante nuestra paupérrima música que sale en las emisoras, que no le da espacios a otras muestras alternativas. Hace mucho dejamos de ser un país que le apostaba a otros géneros musicales, y que tenía un lugar, junto a Argentina y México, en la escena de música de calidad latinoamericana. Y no, queridos lectores, puede que Naty Botero y sus letras hechas con LSD, o Wamba,- que son niñitos estrato seis jugando a ser Carlos Vives- ,no sean un ejemplo de credibilidad, pero lo que si es cierto, es que el reggaetón no deja espacio para nada más, y que por eso agrupaciones que presentan mejores propuestas o se fugan, o se desintegran.

Y si, que se le va a hacer. En este país donde el  80% de la gente vive en pueblos, es analfabeta funcional,  y dentro de ese 80% todavía creen que “Metallica” es un género musical y no una banda (y que tooodos los que escuchan rock o son los “satánicos sollados”, o son  pretenciosos niños ricos de Chapinero Alto), es lógico que los programadores piensen así. Porque si la gente está educada desde pequeña para oír basura, pues basura pedirá. No se le pueden dar perlas a los cerdos. Todo encaja a la perfección, ¿no?

No sé ustedes, pero por fin alguien lo dijo: Estamos hartos del reggaetón, de sus obviedades (¿entiende alguno de los trogloditas que va a insultarme, que es “obviedad”?), de su triste calidad en letras y música. Si esta es la música latina, apague y vámonos, porque parece que Colombia ya olvidó , como todo en la vida, que alguna vez contó con Aterciopelados, Kraken, Choquibtown (ahora música para esa élite que olvida por moda y regañadientes que son negros del Chocó), Diva Gash y SuperLitio, entre otros, en su escena musical. Algo que no excluía a los grandes de la música tropical, ni a los reyes del despecho, pero que era algo diferente y se acercaba a las tendencias internacionales y a los gustos de un público que no cree que es lo máximo ir a un concierto de esos de RCN o Jorge Barón.

(El Espectador)