Este Yo me llamo no se llama

Para nadie es un secreto que pese a sus buenos resultados en sintonía, la segunda temporada de Yo me llamo no ha sido igual a la primera. Para empezar, Grisales y compañía perdieron la corona de los ratings en días recientes, los desacuerdos entre Jorge Martínez y Amparo a estas alturas carecen de espontaneidad, el público se ha alejado pues ya no tiene la opción de participar como antes, los concursantes no tienen la calidad que enamoró a la teleaudiencia en la T1 y, como si todo eso fuera poco, ahora trasmiten capítulos extralargos de casi 3 horas en un intento desesperado de Caracol de contrarrestar la oferta fuerte, otra vez en sintonía, de RCN.

Según cuenta Graciela Torres, ‘la negrita’ como le decimos cariñosamente, desde arriba se ha orenado el adelantar el final de Yo me llamo para darle paso al Desafío 2012.

Ahora, con todos los problemas de Yo me llamo en la actual temporada  estando en las posiciones de honor del ranking de programas más vistos de Colombia en el horario AAA. Así, es difícil de creer que realmente haya llegado una orden decretando el final apresurado del concurso, especialmente para darle paso a Desafío, un programa que si bien tiene unos niveles asegurados de teleaudiencia, no se puede comparar con los que alcanza el programa de Amparo Grisales, Luz amparo Álvarez y Jairo Martínez.

Más que adelantar el final, intuyo que la orden que llegó de arriba, si es que realmente llegó una orden, fue de no alargarlo.