Dos años sin Padres e hijos

21 de agosto de 2009: Tras 17 insufribles temporadas terminaba Padres e hijos, el sainete que producía Colombiana de Televisión para Caracol. Lo hacía con la enésima boda de la perenne Daniela Franco, la única mujer que sin tener ningun talento tuvo empleo durante un número similar de años en una serie que se revolvía en su propia mediocridad.

Bueno, tampoco teníamos que pedirle mucho a un programa diseñado a al público objetivo del mediodía o a quienes esperaban por ser atendidos en una cita médica (quienes le daban sintonía por inercia). Tras mucho criticarla y desear su final, parece que, dos años despues, el cáncer hizo metástasis: Por alguna razón, la maldición del seriado que contaba las desventuras de la familia Franco parece haber afectado al canal que los transmitía, que casi que despues de su final, parece haberse plagado de novelas “diferentes y divertidas” que terminan igual de aburridas y canceladas en medio del mas aplastante fracaso, y eso que la competencia ha puesto al aire unas guisadas de grueso calibre que demuestran que el analfabetismo en nuestro país crece.

Por el lado de la productoria de este desaguisado, las cosas no pueden ser peores: Salvando el sempiterno Sweet ( al que le faltan cuatro años para emular en duración al seriado que hacía mas fácil la digestión – ¿?-), solo han sacado fracaso tras fracaso: X6, la banda y La Magia de Sofía son claros ejemplos de que ColTV no debería insistir mas en producir dramatizados vergonzantes y retirarse con algo de dignidad.

Por el lado actoral, salvo pequeñas incursiones en unitarios de medio pelo como Tu Voz Estereo o la actuación de Luis Eduardo Motoa en Rosario Tijeras, el balance es desolador: Ana Victoria Beltrán fracasó en su participación en la soporífera Granja Tolima 2. Haydee Ramírez tuvo su dosis de derrota en el terreno político, demostrando que el intrusismo laboral le estaba vedado a los protagonistas de esta porquería de programa. Tambien consideremos las incursiones en el softporn de algunas de sus actrices y los líos judiciales de cierto otro “actor”.

Pero hay luces de esperanza: Caracol parece haber encontrado en los formatos de concurso como el recurrido El Precio es correcto, una alternativa con un rating aceptable a la siempre temible oportunidad de que este lupanar televisivo reabra sus puertas a dizque actrices que hoy desean aparentar tener 15 años saliendo en ciertas revistas para hombres. Pero nunca hay que subestimar el potencial de Malcolm Aponte de producir bazofias infumables de preferencia con Karroll Márquez en su elenco. Mientras tanto, Ana Victoria, sigue atendiendo tu restaurante