Lo bueno, lo malo y lo feo de El Joe, la leyenda

La historia de El Joe tiene su inicio en la Cartagena de 1983. Joe (Jair Romero) deambula por sus calles deprimido, casi indigente, por el inminente matrimonio de Jackeline (Estefanía Borge). Francisco, el prometido de Jackeline, empresario del espectáculo y villano de esta historia (Andrés Suárez), se pregunta dónde se encuentra el Joe. En ruta hacia su boda Jackeline deja escapar una lágrima.

Así queda planteada la principal historia de amor de El Joe. Los desprevenidos que vean las escenas prematrimoniales de Jackeline pueden pensar que se trata Chepe Fortuna. El conflicto clasista presentado en estas escenas es —aqui si— demasiado familiar para los televidentes.

Flashback 8 años atrás. Tenemos a un joven Joe cortejando a su novia Adelita (Yeimy Paola Vargas) quien le pide matrimonio en medio de las calles de un barrio pobre de Cartagena. Por conflictos familiares, este amor también parece ser imposible. Joe le cuenta a su madre, una empleada doméstica, que tiene intenciones de contraer matrimonio. Hasta este momento la ambientación impecable y las actuaciones también. Jair Romero no es la excepción.

Acto seguido conocemos a la Jackeline de la misma época, vendría siendo 1975, anunciando una visita a su padre quien preside una disquera. Estefanía Borge es una natural. Es plena época de Carnaval en Barranquilla y ella no se lo quiere perder. Su padre le prohibe irse de fiesta.

Mientras tanto Fruko graba un disco en Medellín pero su banda carece de cantante… ¿ya ven para dónde va esto? Fruko se desplaza hacia Barranquila a despedir al Piper Pimienta por inasistencia a la sesión de grabación en Medellín y a buscar un nuevo cantante.

Lo bueno de El Joe

En general la ambientación, los escenarios. Estefanía Borge, Diego Vásquez, Andrés Suárez y Carlos Mariño. Una escena en la que Carlos Mariño le dice a Fruko “Maestro, usted puede usar los calzoncillos que quiera” me sacó carcajadas.

Lo malo de El Joe

Los personajes de Yeimy Paola e Isabel Cristina son unidimensionales y por lo tanto sus intervenciones y diálogos se tornan exageradamente predecibles. Es refrescante ver a Estrada interpretando a una paisa y lo hace bien, pero sus recursos actorales con frecuencia se repiten en los personajes que interpreta.

Lo feo de El Joe

En 1975 Francisco habla por teléfono con su madre quien se encuentra en Miami. La producción muestra una panorámica de los modernísimos rascacielos de la zona de Brickell, muchos de los cuales no tienen más de 20 años de construidos.

Conclusión

Que los costeños juzguen qué tanto sienten representada a su región y su acento en El Joe.

La leyenda es un buen producto cuyo desempeño o rating en últimas dependerá de la estrategia de programación del canal más que por sus propios méritos. Es facilmente entendible y fácil de ver aunque facilmente predecible. El Joe tiene una historia de amor imposible en el marco de una sociedad clasista como la colombiana. Los ricos, como suele suceder, son los malos en El Joe, mientras los pobres son los alegres y sencillos. ¿Suena familiar?

Aunque El Joe no es innovadora, puede pegar por la fortaleza del grupo de producciones del que hace parte en las noches de RCN. Por sí sola no es una producción fuerte, pero está demostrado que al colombiano promedio le gusta el conflicto simple, y de eso El Joe tiene mucho.