El reggaetón sí hay que prohibirlo, pero por malo

Son de vieja data conocidas las acciones judiciales descabelladas que se suelen presentar a cada rato en Colombia, que no precisamente ocupa los primero lugares en materia de eficiencia en la gestión procesal. Y es un hecho que un genero musical como el reggaetón no se caracteriza porque sus letras sean las mas educativas ni culturales que digamos. Pero ante noticias como la acción popular que el abogado Joaquín Torres interpuso hace unos cuantos días contra intérpretes de reggaetón como Daddy Yankee y Don Omar, entre otros. La polémica demanda se basa en un artículo de la ley antinarcóticos que sanciona a quienes inciten al consumo de drogas.

Las opiniones a favor y en contra del abogado en comento no se han hecho esperar, tanto provenientes de medios locales como nacionales: destaco, por un lado la preocupación por los contenidos de la “música” que escucha la gente, pero, como dijera un blog recientemente, y cito “(…)La familia como núcleo fundamental de la sociedad, tiene en cabeza de los padres, principalmente, la obligación de brindar una educación idónea a sus hijos, incluyendo los valores morales básicos que le permitan a estos perfeccionarse como personas y desarrollarse íntegramente de tal forma que ningún estimulo negativo o tentación (drogadicción, alcoholismo, ludopatías, violencia contra la mujer, y demás) logran hacer mella en su fortaleza mental y espiritual. Es indudable que la música transmite emociones de toda índole, pero de ahí a trasladar la responsabilidad de los padres a los DJs que programan la música en las vulgares emisoras de Cartagena, francamente es una estupidez.

Hay que fortalecer la educación no solo desde la casa sino en los colegios actuales que han sucumbido ante los embates de la privatización, dejando como resultado una juventud poco preparada y capaz de realizar cualquier tontería como por ejemplo, presentar acciones populares contra las canciones que suenan en las emisoras, con la única intención de lograr la notoriedad que no ha podido en el ejercicio del derecho(…)”[1]

Yo también abordo el tema desde otra perspectiva: la ya congestionada Rama Judicial no está para que le traslademos a ella el marrón de un problema estructural. Mientras sea rentable este género, independientemente de la escasa o nula calidad del producto, hoy saldrán del aire temas que, como bien sabemos, mas trascenderán en el mercado por la acción legal que sin ella. Yo iría mas allá y le preguntaría abiertamente a Torres si él cree que los representantes de, por ejemplo, Daddy Yankee acudirán, siquiera, a la audiencia de pacto de cumplimiento- etapa obligatoria en estos procesos- y si, de acudir, les importe un c… lo que digan las leyes antidrogas colombianas, cuando a estos lo que les importa son las ventas de sus discos.

Y más aun: ¿cree que un juez, en una acción que ya no tiene los incentivos económicos de antes – una ley recientemente aprobada los eliminó- se va a meter en el berenjenal de alborotar las grandes casas disqueras, solo para sacar del aire unas cuantas canciones, haciendo las funciones de censor de contenidos, teniendo tantos miles de otros procesos que tramitar, por muy loable que sea su intención?.

Señores, abro aquí el debate. Espero sus comentarios estén a la altura del mismo

Fuentes:

[LaVerdadPelada] [CanalRCN] [ElUniversal]