Amar la producción y temer por los ratings

AMAR Y TEMERComo ya es costumbre, aquí en La Fiscalía analizamos los estrenos de la TV colombiana, y es el turno de Amar y temer, el nuevo lanzamiento de Caracol con el que tratará de contrarrestar la paliza que les da el canal rival

Lo positivo: El cabezote tiene un excelente manejo de fotografía, la canción de Andrés Cepeda es excelente, el manejo de vestuario, maquillaje, locaciones y utilería está muy bien logrado. Las escenas de la masacre y luego la de la tortura, aunque cortas, daban a entender el dramatismo que deseaban vender. El papel de Linda Lucía Callejas como madre inescrupulosa e interesada fue muy bien logrado, y ni qué decir de Nicolás Montero. Me gustaron las crudas escenas de los recuerdos que asaltan al personaje de Salvador del Solar. Los papeles de Félix Antequera y Edgardo Román también me gustaron. También me gustaron escenas como las de la caída del contrincante del protagonista, su agonía en el hospital y la amarga noche de bodas.

Lo negativo: El comienzo parecía algo confuso, con un paralelismo entre una obra de teatro y una pelea de boxeo, que no me pareció muy verosímil, sobre todo esta última, básicamente por el abuso de la cámara lenta. No me creo el papel de Diana Hoyos como colegiala, y su acento me hace verla otra vez como la “Bonita” de aquella telenovela.

La sola presencia de Katherine Porto hace presagiar lo peor: Ni una sola escena rescatable con ella – ¿Tierra de cantores II?-. La escena del baile la vi sobrando, inconexa. Fue muy temprana la escena de cama entre la protagonista y su novio, y la salida de éste fue mal lograda. También fue muy abrupto el paso entre la serenata a los preparativos de la boda, me parecía que debieron esperar por lo menos al segundo episodio. Fría la escena del rival del “Destructor Oviedo” pidiéndole ganar. Debieron explotar mas la escena de la boda, o al menos, dejarla para otro capítulo, podrían darles aristas más interesantes. Por las mismas razones, perdía un poco la atención del televidente el contraste entre la recepción de la boda y la pelea boxística.

Veredicto: Como alternativa a las producciones ramplonas del canal rival no está nada mal. Pero temo por la poco clara política del canal Caracol en cuanto a programación de sus telenovelas. Comenzar a trastearlas, por el afán de las cifras de rating, o por compromisos con partidos de futbol, es darle más ventajas a RCN con sus novelas ya consolidadas y de cuestionables estéticas.