El corresponsal está en el lugar equivocado

Si yo fuera Caracol ya estaría intentando arreglar de nuevo con Severo Copete para que regrese a la presentación de NP& con los reencauchados. Tras el debut de Julián Orrego como presentador de NP&, al televidente le queda la impresión de que si bien el nuevo personaje de Orrego es gracioso, no amerita la abrumadora campaña de expectativa creada por Caracol, como probablemente tampoco amerita el sueldo que Caracol le está pagando al presentador de carne y hueso en comparación con lo que cobra Copete.

Las bufonadas de Larry Quin-tero entre segmentos de NP& no añaden mayor cosa al contenido del programa humorístico. Al personaje le hace falta sustancia y es difícil que se pueda mantener en NP& simplemente emulando a El corresponsal de Davivienda. Porque una cosa es actuar en comerciales y otra presentar un programa de humor político en el cual la teleaudiencia espera más. Sin embargo hay que decir que el error no es solamente de Orrego sino también de la producción del programa. ¿A usted cómo le pareció Larry Quin-tero?