Arismendi entrevistó a Ingrid Betancourt en Caracol

La entrevista de Caracol a Ingrid Betancourt conducida por Darío Arismendi partió de la base de una presunta desinformacion o distorsion de los hechos que motivan la accion jurídica de Ingrid, a quien vi con la misma pose de mártir que tenía en sus épocas de cautiverio. Sin duda, una hábil estrategia de imagen.

Aunque Ingrid Betancourt reconoce que le debe el reconocimiento y el agradecimiento por lo que la actual administración hizo por los secuestrados y aduce que el unico culpable del secuestro son las FARC, se permite aclarar que no hay ninguna demanda, sino una solicitud de reparacion…que no se le hace a las FARC, sino al Estado Colombiano, quien, en últimas, pagaría las sumas astronómicas por ella solicitadas.

Aunque la ex secuestrada estima que existe una necesidad de indemnizar a las victimas del terrorismo y que ahora ejerce dicho mecanismos porque estaba por vencerse el plazo para presentar la solicitud ( que son dos años, según el C.C.A.), dejó entrever que, si no esta conforme con la oferta que le haga el Estado se llegaría a la demanda – para los abogados, una completa perogrullada-. Ingrid habla de “solidaridad con los compañeros secuestrados” y que era consciente de que, al accionar ella lograría una figuración mediática, la cual estima que es la “oportunidad de decir lo que pasó con (su) secuestro…tener la oportunidad de decirlo como parte del resarcimiento la verdad”, habla de la teoría de la falla en el servicio, prototípica de la demanda que eventualmente es consciente que interpondría.

Para tratar de dorar la píldora, y dar una puya encubierta, Ingrid Betancourt afirma que “este gobierno no tuvo nada que ver con mi secuestro (…)” y “(…) Yo no quiero demandar al estado colombiano, los colombianos tienen derecho a saber que pasó conmigo y que no se vuelva a repetir.(…)”

Arismendi le cuestionó que lo que ha molestado a la opinión pública era la pretensión económica, aunque ella estimó que su pretensión fue simbólica porque es muy difícil pretender tasar el sufrimiento de las familias victimas del terrorismo. Que la mueve el Afán de solidaridad con los secuestrados y de .darle legitimidad a la aspiración de otras familias que tienen derecho a ser indemnizadas.

Ante el cuestionamiento de que fue su imprudencia al irse a San Vicente del Caguán, Ingrid Betancourt afirmó que no fue un viaje improvisado, sino parte de un plan importante por hacer en su campaña política, en medio de la crisis y suspensión de la zona de distensión. Comenta que ella habló con el alcalde de San Vicente- que hacía parte de su partido-, quien le pidió no cancelar su viaje y que con su viaje ella hablara al mundo sobre la condición de ellos en esos momentos, pero que no le dieron autorización para aterrizar en San Vicente del Caguán, y por ello optó por ir por tierra, confiada en que su esquema de seguridad le garantizaría ir de Florencia (Caquetá) a San Vicente, pues en la mitad del trayecto le informaban que no la podían llevar en helicóptero, y retoma el plan de irse por tierra, ya que Pastrana se montó en un helicóptero enfrente de ella, lo que la hizo decidir irse por tierra. En síntesis, a mi juicio, ella se fue bajo su propio riesgo, y el “compromiso con la gente de San Vicente”, aun por encima del retiro de su esquema de seguridad, pues ella no quería que el gobierno le manejase su campaña presidencial. Ella se fue en un vehículo del Das en la ruta hacia San Vicente, y en un retén militar que ella decía haberse hecho mil veces, le verificaron la identidad, y le permitieron seguir, y con ello insiste en que hay una falla, y que, sin ella, o con sus escoltas, el Estado debía garantizarle y que siempre debió haber la autoridad del Estado.- si , muy bonito decirlo ahora, pero, con el gobierno de Pastrana, ya debías asumir a qué te atenías-

Arismendi le replicó sobre la situación del orden público en ese entonces, pocos días después de la ruptura de las negociaciones del Caguán, pero ella insistió en que no recordaba haber escrito que ella aceptaba seguir su camino bajo su propio riesgo. Siempre estimó que el Gobierno de ese entonces estaba queriendo demostrar que la zona de distensión había sido recuperada por el Ejército. Arismendi le consideró que era “ingenua” esa pretensión, y le afirma que de ese documento hay copias celosamente guardadas.

Pero ella insiste en que a ella le quitaron sus escoltas y la dejaron seguir, y que ella estima que, de haber sido tan riesgoso, debieron bloquearla y no dejarla seguir o dejarle a sus escoltas. Ella estima que, en cierto momento, todo el mundo acomodó su versión, que la carretera que tomó estaba siendo monitoreada, que era una zona que había sido recuperada por el ejército, y que el único documento que firmo era en torno al seguro del carro del Estado.

Ingrid Betancourt afirma que el deber de la fuerza pública era no dejarla pasar y no afirmar que la zona había sido recuperada, y por ello dice que ella no fue irresponsable, y que tomó la decisión con la información que tenia en ese momento, que tenía dos niños pequeños, un padre enfermo y que nunca quiso encontrarse con una situación de seis años secuestrada. Y si, Ingrid, si ibas a decir esta misma chorrada, haberlo hecho hace dos años, poco después de que te liberaron – y no me salgas con los “espacios conducentes para exponer esto de manera tranquila, a través de los abogados”, que eso es CARRETA-. Tu lo que quieres es sentar al nuevo gobierno a negociar contigo casi a puerta cerrada, y hacernos pagar una suma astronómica, porque cualquier persona sensata, sin escoltas en una zona que a cualquier persona con un dedo de frente le habria dado mas que miedo acudir, habría dicho que no. No me dores la píldora, que no te la creo. 15 mil millones son 15 mil millones!.

Betancourt dijo haberse arrepentido de haber presentado la solicitud de conciliación, insistió en que no tiene la intención de demandar, que los responsables de su secuestro fueron las FARC y que los héroes de su liberación fueron los de la operación Jaque y ese fue un “pacto de sangre” con las FFAA y que por eso no haría nada en contra de ellas, y que el dolor ante la reacción de los colombianos le hace decir que ella “ama a su patria”. Entonces: ¿querías un baño mediático? Pues lo obtuviste. Pero ¿a qué precio?

Ingrid Betancourt: ¿pecó de ingenua o de muy avivata?