Repaso a Clase ejecutiva

Una escenografía un tanto repetitiva, un cabezote evidentemente hecho a las carreras y muy típica de las novelas “cómicas” de Caracol , marca el inicio a un capítulo que comienza como una comedia de oficina comun y corriente y luego del “allanamiento” de la policía, se vuelve mas de lo mismo que hemos visto, y donde siento bastante sobreactuadas a Helga Diaz y a Ana María Trujillo, en sus papeles “regionales”, y no muy convincente la pareja Karpan-Florez (ella parece la mejor amiga de un gay). Tal vez Alberto Saavedra y Constanza Duque son más centrados en sus roles, y tal vez ello se deba a su mayor experiencia en comedia: los papeles de Kepa Amuchastegui y Diana Neira, ahí, acertados pero sin brillo. A John Alex Toro se le dificulta quitarse su papel de “Brayan Galindo”. Del resto del elenco secundario…ni frio ni calor

Acerca de las motivaciones de cada uno de ellos para acceder a la elección y sus opciones…es casi un revival de lo que fue Pecados Capitales, solo que aquí Diana Neira no es, ni remotamente, una Patricia Castañeda, y aun falta mucho para saber si Constanza Duque puede emular al “tío Evaristo” de aquella novela, solo que con un elenco un tanto mas reducido, y sin estar encerrados en una casa. La música, la misma ordinariez a la que nos acostumbra Caracol desde “Vecinos”.

En síntesis, no se si estemos frente a una nueva “Yo soy Betty la Fea” u otro Nuevo Rico, nuevo pobre, pero como comedia de oficina, habrá que ver si el horario del enfrentado le sirve. En materia de vestuario, los méritos apenas justos. El problema es si el libreto aguante para lo que actualmente necesita Caracol. Entre la ama de casa corroncha, la niña boba, el viejito verde, el sapo arribista, la buenona “alegre” y el egocéntrico, tenemos los defectos, pero no las virtudes, y ese fue el mérito de Pecados Capitales ( y por ello tenia mas elenco). Y si es de votar por verla…igual, me la veré como “peaje” a las Crónicas del Desafío.

Ya visto el segundo capítulo, nada que hacer: en vez de estar frente a una comedia coral, estamos frente a una donde la gritería abunda- como en Vecinos-, y es que aunque haya una buena fotografía, los personajes son tan caricaturescos que harían innecesaria hasta una parodia en Sabados felices. En definitiva, no me resulta convincente, ni siquiera con la introduccion de otros personajes secundarios. La historia pinta a predecible, y por mas que la vendan como serie, es evidente el formato telenovelesco, que poco ayuda.