Sweet, 12 años de… ungüentos y píldoras

El pasado 28 de diciembre el tantas veces vilipendiado pero aun vigente Sweet, el dulce sabor del chisme, cumplió 12 años al aire. Nada como recordar lo que era Sweet hacia finales del año 97, ad portas de la licitación del 98 y la llegada de los canales privados. El programa hacia gala de una sección algo similar al “Celebrity Deathmatch”, pero con dibujos animados exclusivamente.

Lastimosamente el programa pronto degeneró en lo que es hoy en día: un programa que gasta mas en promocionar productos de diversa laya que en investigar chismes estilo TMZ. Claro, tampoco hay que pedirle mucho a las exiguas arcas de Colombiana de Television, que la tiene como “el programa bandera de la compañía”; pero en términos de calidad, es un reprobado tremendo.

A lo largo del tiempo, Carlos Giraldo se volvió mas caricatura que el ya desaparecido “Andrés”, que les acompaño hasta 2004. En cuanto a voces, tras Rodrigo Castro y Amador Padilla, hoy les acompaña otro gritón de ignoto nombre, que poco hace por una causa de por si perdida.

En cuanto a la conductora femenina, tras un largo desfile de presentadoras, finalmente Natalia Peralta se consolidó entre 2002-2003 hasta la actualidad el final de 2009, con una que otra licencia a Johanna Uribe Velez , Viña Machado, entre otras de escasa recordación, pero con opiniones de la profundidad de una tapa de gaseosa. Aun luciendo tan libreteada, la Peralta es para mi moitivo de pena ajena. Embolsillarse el sueldo de Sweet por balbucear es una de las formas mas bacanas de ganarse la plata, despues del ya fenecido sueldo de los hoy desempleados actores de Padres e hijos.

Formatos similares han ido y llegado, y aun con todo el palo que recibe de LaF por parte de lectores y columnistas- me incluyo-, sigue ahi, dándonos la dosis de papaya necesaria.