Caracol cantó victoria

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Canal Caracol se declaró el canal mas visto de Colombia en 2009 con sus producciones Las muñecas de la mafia (41,3), Vecinos (41,1), Oye bonita (40,5), Gabriela, giros del destino (39) y Desafío, la lucha de las regiones – La revancha (38,8), las cuales, según los números de Caracol, ocuparon los 5 primeros lugares de audiencia en el pais en el año.

Leyendo los títulos de las producciones mas vistas en Colombia solo se me ocurre una cosa: gracias a Dios por la televisión por cable. Es que no se salva nada. Veamos: Gabriela y Vecinos son historias de ricos contra pobres; una es seria y la otra fue toda una caricatura, ambas llenas de estereotipos. Dificilmente se puede encontrar en la historia de la televisión colombiana una produccion mas mala que Vecinos. Era dificil sintonizar Vecinos por mas de 10 segundos: predecible, sobreactuada, lenta, ruidosa.

Las muñecas de la mafia nos la vendieron diciendo que era la misma historia de El cartel pero desde el punto de vista de las mujeres. ¡Mentira! Las muñecas dificilmente se puede comparar con El cartel. Las muñecas de la mafia no es mas que una telenovela con algunos elementos sacados de la vida real. Es una historia excesivamente lenta y la participación de Fernando Solórzano, capo de capos, realmente no le da credibilidad. Amparo Grisales ni le quita ni le pone  y el argumento es pobre.

¿De Oye bonita qué se puede decir? Televisión para entretener al mas bajo común denominador. Y del Desafío ni hablar. Mas de la misma basura que le alimentan al pueblo para que se embrutezca todos los dias por 3 meses. Aunque la calidad de la producción es buena, nos la entregan diariamente en unos capítulos innecesariamente largos, capturando cada conversación intrascendente entre concursantes, cada reflexión de los pobres cristianos ávidos de atención que reclutan para participar, seguidos de declaraciones llenas de pompa por parte de los presentadores, seguidos de unos “juicios” en los que el anfitrión, en este caso Mallarino, hace preguntas estúpidas al azar.

Las pruebas parecen nunca tener fin y nos las muesran completas. Pareciera que las cintas de El desafío jamás pasaran por una sala de edición. Además el programa alimenta unas ridículas riñas y estereotipos regionales que en Colombia no deberían existir. El Desafío podría ser interesante si lo emitieran una vez por semana, editado, y con eliminación en cada capítulo. Pero ante la falta de creatividad de Caracol, y en el intento del Canal por capturar la audiencia diaria, acomodan las reglas para formar un concurso amorfo, lento, lleno de juicios y salvaciones inentendibles, y relleno con momentos que ni le quitan ni le ponen a la competencia. Es una idea buena (ver: Survivor) pero muy mal ejecutada.

Eso fue Caracol en 2009: alargues, irrespeto, mediocridad, baja calidad, relleno. La televisión colombiana en vez de avanzar, retrocede y mientras tanto la penetración de la televisión por suscripción en Colombia sigue en aumento.