Desafío día 74: hasta que por fin jugaron limpio…

Y una tortuga empieza el capitulo de “Comploteando contra los costeños”…digo, del Desafío 20.09. Y aquí las cosas estan asi: en esta esquina, los cuatro marrulleros esos que todavía confían en que Chucho va a volver ( jajajajajaja…..), y en esta otra, Jonathan, quien, feliz, vive el retorno de Stephanie Coymat. Risas hipócritas de ciertas malas yerbas del pantano, asumen que Chucho, AFORTUNADAMENTE, ya no está. La costeña describe muy bien el carácter justo de esta prueba y la alegría de seguir en competencia. Y listo, la opinión de la cucaracha rastrera, como por variar, en contravía de todo (asúmalo mija, para la prueba de ayer NO hubieras servido), y luego, Fabián abre la bocota a terminar de enredar el asunto, y creo que este burro no está para criticar orejas largas…Y sigue la polémica jarta de “exponer por equipos”….ya, superémoslo, igual, el efecto útil fue el mismo: La costeña sigue en competencia, duélale al que le duela. Guerra avisada…

Y la maldita santandereana ya anuncia a quien va a mandar, en caso de ella ganarse un brazalete. Ja, qué ilusa, ESA cree que va a ganarse una en lo que resta del juego…UBÍCATE!!!!!!!!!.

Nuevo desafío de salvación, en el que Victor Mallarino les dice lo que es el valor del brazalete de salvación, de una forma demasiado prosaica para lo que esta prueba requiere. Y se pone sobre el tapete de que los dos costeños han estado nominados ( indirecta, maybe?). Nueva prueba de fuerza, puntería….y EN TIERRA!…en sus marcas, Listos….Super Suplex ®… Tras la pausa, Stephanie es la primera en encestar, pero Didier empieza a tener ventaja. Poco a poco, todos van sumando en sus marcadores, pero llenar esas canastas iba a ser difícil. Poco a poco se iban acabando las pelotas y cayendo la noche. Finalmente la cesta de Didier empezó a ceder, y le brindó el brazalete de salvación (bueno, como en la prueba anterior prácticamente ni jugó…), lo cual, previsiblemente, expone a uno de los costeños a una sentencia de Desafio final. Por fin una prueba en donde no valían “amiguismos”. Si asi fueran todas…