Desafio dia 72: mejor solos que mal acompañados

Victor Mallarino, como por variar con gafas oscuras, nos habla sobre el duro reto que hoy tienen seis de los jugadores…y Taliana Vargas, como con ropa prestada de Mallarino, es la encargada de presentar la prueba. Ella interroga a Stephanie sobre el reto que se enfrenta. El duelo es por parejas, elegidas “al azar”. Las parejas son:
Ludwig- Chucho
Didier – Mariluz
Fabián – Stephanie (a esta última le tocó por descarte). 

Nueva pista de obstáculos esposados, y oh, sorpresa, es OTRA prueba en tierra. Fabian y Stephanie, en última posición (¿estrategia?), pero a Didier tampoco es que su pareja le haya convenido mucho (predecible, ¿no?)…Igual, ya las cosas se definieron entre Chucho y Ludwig, que eliminan de paso a los demás, pasando a la segunda fase de la prueba, que es de resistencia, rescatada de Expedición Robinson 2 “El Desafío” en 2002. Un comercial institucional del Ministerio de Educación nos da la primera pausa, pero, no, qué pesar tener que depender de otro para avanzar (y mas si quien avanza a disputar la final es Chucho…). La hipocresía de Fabián no conoce límites, disculpándose con Stephanie, después de toda la m……… que ha hablado de los costeños.

Y tanto payasear de Chucho y una que otra posición de la mano cercana a la descalificación de Ludwig, pero resistieron, hasta que, al ser con un solo pie, harto difícil sería sostenerse para alguien tan poca lucha como Chucho, que le deja en bandeja de plata otro brazalete a Ludwig (es que con esa competencia…). Stephanie no ocultó su malestar ante la prueba, y ya empieza a cocinarse quienes serán los dos sentenciados. Un “inteligente” y muy “amable con las mujeres” comentario de Chucho nos habla sobre las opciones en este juego (como si él fuera un jugador digno de competir.) Y Si, Ludwig va a proteger a sus compañeros de equipo, y eso eventualmente significará un desafío a muerte entre mujeres. Lo dicho, aquí se come más prójimo que alimento. Aquí tocará hacer lo que dijo la ex señorita Antioquia (“mujer con mujer, hombre con hombre…” y por fin despacharnos de la trepadora de la santandereana.