Desafío dia 71: una cucharada de su propia medicina

Victor Mallarino nos da la habitual entrada de costumbre ( bueno, ya vamos en 71 programas…), sobre el valor de esta nueva fase que, bueno, muy protocolaria…Y en medio de la “cena de prójimo” de Playa Fusión, y con las payasadas de Chucho y la especulación sobre quien regresa, Stephanie Coymat es la primera en festejar el retorno de Jonathan, que contrasta con el “bajonazo” de Fabián y el evidente malestar de todos, y de la conversación del costeño que retorna, se evidencia la dureza de la prueba, pero ambos costeños saben que tienen que replantear su estrategia, en aras de asegurar su permanencia. Lo importante es la actitud…

Llega la mañana, y con ella un nuevo duelo que…oh sorpresa, es OTRA prueba en tierra y de memoria. El debate previo, dentro de lo predecible, evidencia las estrategias de cada uno, que van desde el facilismo de Fabián hasta las ganas de meterle toda de Jonathan, pasando por la perversa estrategia de la infame santandereana de séptima. Lastima que la recomendación de Mallarino no es ESTA PRUEBA ES INDIVIDUAL…esta vez los huevos de FENAVI marcan la pausa comercial.

Jonathan logra los dos primeros puntos y si “los otros” se “ayudan”, los costeños también lo pueden hacer, aprendiéndose parte y parte de la tabla. ¿A ver, donde esta la “campesinita matemática”, esa que ayuda tan “desinteresadamente” al equipo que la “acogió”? (comillas resaltadas), y se arma la polémica de si las fichas se están moviendo o no. Aquí la pelea era entre Jonathan y Ludwig, eso estaba claro, los demás, de espectadores, porristas…Gracias, Nosotras®, sigue interrumpiendo, por cortesía de los editores de la emisión en vivo.

Ludwig logró reducir la distancia, y se planteó qué hacer para evitar que “los otros” tomen ventaja. Lo dicho, si este juego se va a volver grupal, que lo sea de frente. Fabián y Chucho empezaron a sumar puntos, como estrategia para evitar que los costeños sumaran…o más bien que el costeño puntuara, porque él fue quien logró los puntos, con la ayuda de su aliada, Stephanie, y por ello ganó. Y yo confío en los méritos de la costeña, que no les son desconocidos a “los otros” – si Fabián dice que esto es cinco contra dos, así mismo se les va a tratar, ya está bueno de darles la otra mejilla-, como garantía de que ella puede ganar la siguiente.

A ver, ¿hoy “super Didier” (comillas resaltadas, y con sarcasmo al 100 %), jugó?…porque no se le vio ni por las curvas…