Desafío día 63: knock-out para la región costeña

Sin solución de continuidad, Victor Mallarino nos anuncia sobre el valor del juicio. Jonathan le plantea las cuentas clara a Mariluz, y ella sigue a la defensiva, exponiendo que estará con los emigrantes por un lado, y ello fuerza a modificar las estrategias, en perjuicio de Anais.       En playa Baja, el dilema salvar o no salvar a Andy, porque todos tienen la duda de qué etapa sigue…Lo cierto es que depender del criterio de Chucho…

Pero en los costeños, el papelón de Mariluz no cala mucho: Pillada está en que ella quiere salvarse de votos, y en cierta medida, Andrés también se está asegurando…Aquí todo lo definen los votos. Llegan los cuatro verdes al escenario del juicio, otra vez pasado por agua. Empieza el debate con la tortura china de las profundas reflexiones de Chucho, y luego de esto, damos paso a Didier, que nos habla de “equilibrar las cargas”. Luego se habla de la actitud de los naranjas…y demás bla bla bla…antes de la llegada de los naranjas, tras la cual, la acostumbrada pausa comercial. Miradas de tension de lado y lado se aprecian. La pertenencia del brazalete no dejó muy contentos a los jueces.

Y si, Mariluz estuvo a punto de ganar el brazalete, pero aquí , los “casi” no valen, derrota es derrota, y eso lo saben, dolorosamente, los naranjas. Lágrimas de Anais, quien ya asume que la salida está entre las opciones, y es que las cosas no están ya para seguir con regionalismos nostálgicos. La votación comienza, y nos deja un saldo de  Anais 5- Mariluz 1, y en medio de las lágrimas , ella les recrimina a su equipo, aunque les desea suerte, entre comillas. En el voto sangriento, la santandereana quedó con cuatro votos, y ella sigue con la “Filosofía Jaider”, así ella no lo afirme. Stephanie le deja todo al criterio de los jueces, que serán de seguro inflexibles con la costeña, en injusto beneficio de la santandereana. Anais apeló a sus sueños, a sus ganas de lucharla, con la voz entrecortada por las lágrimas, y en sus palabras, evidencia el cáncer que es Mariluz entre los naranjas, lo que la misma santandereana se encargó de confirmar, es una vendida de lo peor ( como por variar), y de hecho, esa ha sido su estrategia ( ahora, ve tu a saber hasta donde te llevará el rio).

Sin necesidad de ver el final, es entendible que desde aquí ya el equipo costeño naufragó: quedará el cáncer de haber cometido el fatal error de traerse a esta mosquita muerta al equipo ¿para qué?, ¿para que se alíe con los rivales a la primera de cambio?. Al menos Anais, con pocas palabras, le demostró a Mariluz que sus malas obras no la dejarán avanzar.