El indecoroso final de Complice$

Los canales colombianos ya deberían haber aprendido que el público no quiere ver mas ‘novelaturas’ (la combinación entre novela y caricatura). La fórmula de poner a un reparto de conocidos actores en coloridas pero ridículas y folclóricas historias se debió haber muerto con Los Reyes. Suficiente con eso por favor, no mas ‘nuevorricos’ ni argumentos basados en la gritería y el desorden. Si, si, entendemos que la idiosincrasia colombiana puede ser cómica, ja ja ja (risa fingida). Suficiente con el portero metido, la secretaria perezosa, la sirvienta conchuda y el mensajero chistín.

La telenovela Cómplices, fiel a la fórmula facilista arriba descrita, trata de compensar su pobreza argumental con situaciones supuestamente humorísticas. Una novela, si tiene buen argumento, puede ser ocasionalmente cómica, lo cual es excelente (ver: Yo soy Betty, la fea y Ugly Betty) ¿Pero al fin qué es Cómplices… comedia, telenovela o que? La realidad es que la mezcla errática de géneros rara vez da buenos resultados. Pero como estamos en Colombia, hasta las comedias (ver: Aqui no hay quien viva) y series (ver: Amas de casa desesperadas) se convierten en telenovelas de emisión diaria porque la idea es amarrar al colombiano promedio a la televisión todas las noches con el menor esfuerzo posible. Sería bueno que los canales regresaran a los programas de emisión semanal y definan claramente los géneros (y de paso los horarios). Se entiende que las novelas, por definición, son de emisión diaria, pero las comedias y programas de concurso se disfrutan mas en pequeñas dosis semanales. ¿Por qué no apostarle a producciones nuevas de emisión semanal? ¿Acaso hay algún estudio formal que demuestre que los niveles de audiencia ‘ratings‘ aumentan cuando la emisión es diaria? Si es asi, yo quisiera verlo.

La conclusión de todo esto es que la mediocridad, la copia, da como resultado un indecoroso cambio de horario a la franja del olvido. Con el cambio de horario de Cómplices a la medianoche queda mal el canal, quedan mal los grupos creativo y directivo y por supuesto que quedan mal parados los actores de Cómplices, ese horroroso intento de Caracol por hacer una novela ‘colombianísima’. Es triste por Luis Fernando Montoya que es un gran actor y está tratando de recuperarse despues de salir de la cárcel. A propósito de esta telenovela, al televidente desprevenido le queda la impresión de que Ruddy Rodriguez se vende por una mogolla; abandonó Amas de casa desesperadas, conocida serie de calidad, de alguna manera posicionada y con algún grado de éxito garantizado, por Cómplices. Querida Rudy: Carolina Gómez te envía un caluroso abrazo en agradecimiento.