Natalia Paris pierde acción de tutela por ¿Las prepago?

Decíamos hace varias semanas que a las modelos mencionadas en los libros sobre las prostitutas de alto nivel en Colombia les va mejor si se callan a propósito de las afirmaciones sobre ellas que aparecen en ¿Las prepago? y El hijo del ajedrecista. Deciamos que por razones estratégicas deben, tal vez, negar una vez lo que dice el libro. Pero una sola vez. Natalia Paris, actuando en contra de las normas del sentido común, armó un espectáculo en los medios alrededor de sus supuestas acciones legales en contra de la Editorial Oveja Negra.

Hay algo que es muy sencillo, cualquier publicación antes de ser lanzada al mercado es objeto de una revisión legal por parte de abogados curtidos en temas de propiedad intelectual, responsabilidad, derechos constitucionales, etc. Si el texto no está aprobado por los abogados, el libro no sale al mercado. O mejor dicho, siempre sale, pero con las revisiones del caso, lo cual significa que una acción legal en contra de la editorial tiene una probabilidad baja de prosperar.

A Natalia Paris parece que la asesoraran los enemigos; instauró una tutela argumentando que la publicación de ¿Las prepago? viola alguno de sus derechos fundamentales. Pregunto yo: ¿cual? ¿Derecho al trabajo? No. ¿Derecho a la vida? No. ¿Derecho al buen nombre? No creo.

Ahora, dicen que la Justicia determina que ha habido calumnia o injuria cuando la persona que hace unos señalamientos no puede sustentarlos. Especificamente, en el caso de la ex senadora Claudia Blum, la Justicia falló a favor de los ‘afectados’, de manera que presumiblemente la Editorial no pudo sustentar algunas aseveraciones. ¿Por que en el caso de Natalia Paris no fue asi?

Un observador desprevenido concluiría que en el caso de Natalia Paris, tanto Oveja Negra como Alfredo Sabala y Madame Rochy pudieron sustentar su historia con pruebas. El resultado de todo esto es que, en adelante, Oveja Negra y el periodista Alfredo Serrano hablarán con tranquilidad total sobre Natalia Paris y sus presuntas andanzas, pues tienen ganado el pleito (en primera instancia). Una vez mas… Natalia, ¿por qué no te callas?