Visita de Natalia Paris a Fiscalía

Me refiero a la otra Fiscalía, la General de la Nación, la de los mentalistas, la de las investigaciones exhaustivas, la de Iguarán, Osorio, Valdivieso y De Greiff, la que tiene un búnker en Bogotá. Por lo visto para lograr una cita con el Fiscal General de Colombia se necesita cumplir uno de los siguientes requisitos:

  • ser político y estar acusado de un delito
  • tener implantes de seno

El Fiscal, el que escribe estas palabras, no es abogado. Pero que yo sepa las investigaciones que lleva a cabo la Fiscalía General de la Nación son las de oficio. Es decir, dichas investigaciones empiezan sin necesidad de que un ciudadano colombiano interponga una acción legal en contra de un tercero.

Si un ciudadano quiere iniciar una acción legal en contra de una persona, natural o jurídica, tiene que ir adonde un abogado, ojalá un penalista, e interponer una demanda ante un juzgado. Los adinerados visitan a Jaime Bernal Cuellar o a Jaime Lombana para dara a entender a la opinión pública que lo suyo es en serio. Tal es el caso de Oscar Julián Ruiz quien recientemente visitó los medios de comunicación en simultanea con Bernal Cuellar para anunciar que interpondría una demanda en contra de Carlos ‘el pibe’ Valderrama por las declaraciones de este último despues de un partido según las cuales se ‘sentía robado’.

Un show sin lugar a duda el del árbitro Fifa colombiano. Pero por lo menos lo hizo como debe ser: con un abogado. ¿Pero visitar al Fiscal General de la Nación? ¿Natalia Paris espera que el ente acusador del Estado colombiano actue a la medida de sus necesidades? ¿Quién está asesorando a Natalia Paris en estos temas, un peluquero gay de Medellín? ¿Por qué no se consigue un abogado?

Los afectados por las acciones de la Paris serían la editorial Oveja Negra, el autor Alfredo Serrano y madame Rochy. Sin duda alguna los abogados de Oveja Negra leyeron el libro y estudiaron el tema antes de dar su visto bueno para que ¿Las prepago? saliera al mercado pues ese es un procedimiento estándar con cualquier publicación. Asi, es dudoso que realmente las mencionadas en el libro realmente tengan un caso en contra de la editorial o del autor del libro; mucho menos en contra de una persona -la madame- cuyo nombre no se sabe. Pero no se necesita visitar al Fiscal General de la Nación para  enterarse de eso.

Muy endeble la defensa de Natalia Paris si se va a basar en visitas televisadas a personajes del sistema judicial colombiano. Si Natalia Paris desea montar una defensa, está en todo su derecho de hacerlo, pero para que esta sea sólida tiene que meterse la mano al bolsillo y contratar un bufete de abogados.