Los confidentes de la mafia

miguel-rodriguez-orejuela.jpg A propósito de las publicaciones que salen en venta al público en estos días, quiero decir que me molestan estas cacerías de brujas que se generan siempre que sale a la venta una de estas memorias de algún confidentes o insider de la mafia. Andan cuestionando a artistas porque de una u otra manera en algún momento tuvieron contacto con un mafioso.

¿Qué sentido tiene que a estas alturas de la vida vengan a molestar a la Maria Antonieta de las Nieves, ‘la chilindrina’ porque hizo una presentación a personajes oscuros de Cali? Otras cuestionadas son Aura Cristina Geithner, Andrea Guzman, Marcela Posada (la jirafa de Yo soy betty, la fea), la secretaria (¿era Estefanía Gomez?). En fin, no se puede estigmatizar a toda persona o entidad que en algún momento de la vida tuvo contacto o hizo alguna transacción comercial con delincuentes.

Si es por eso, pues cuestionemos al periódico El Tiempo pues presumiblemente Miguel y Gilberto eran suscriptores. Cuestionemos a los almacenes La 14, pues probablemente alla hacían mercado los Rodriguez. Cuestionemos a la empresa de televisión por suscripción. Cuestionemos al concesionario donde adquirían sus automóviles. En fin… ustedes entienden.

Me refiero a los libros de Virginia Vallejo y de Fernando Rodriguez, hijo de Gilberto. A mi, por lo menos, no me interesa leerlos pues creo que no ofrecen nada nuevo, simplemente son un unstrumento para que sus autores puedan tener un futuro económico asegurado. ¿Que el America de Cali compró partidos en los 80s? ¿Que Samper sí sabía?… ¡Dígame algo nuevo!